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Finalizó la COP 27 con un acuerdo sobre pérdidas y daños 

Por Santiago Campeni

Cuando los ojos del mundo se posicionaron sobre Catar para el inicio de la copa del mundo de la FIFA el pasado domingo se daba el cierre de la COP 27 en la ciudad de Sharm el Sheik en Egipto. La conferencia cerró con algunos puntos altos y con deudas pendientes que deberán ser retomadas el año que viene en Emiratos Árabes en la COP 28.

Sin duda el punto a destacar de esta reunión fue el acuerdo logrado sobre pérdidas y daños. En el texto final se definió que se creará un fondo para los países más vulnerables que sufran los efectos del cambio climático. Sin duda el ejemplo más claro de un efecto que generó daños materiales y pérdidas humanas fueron las inundaciones sufridas en Pakistán meses antes de la propia COP. Los países encargados de gestionar el financiamiento serían los países desarrollados, históricamente más emisores de gases de efecto invernadero y por tanto con mayor responsabilidad en el problema, sin embargo esto se terminará de definir en 2023 en la próxima COP por el comité de transición. 

Un punto de conflicto en esta materia es si China deberá o no hacer un aporte económico a este fondo, ya que en un contexto histórico se posiciona como un país en desarrollo sin embargo actualmente es el principal emisor de gases de efecto invernadero (GEI). 

Otro hito a destacar fue que se logró gracias a la presión de la sociedad civil incluir los derechos humanos y el derecho a un ambiente sano, limpio y sostenible en el acuerdo final.

Así como el logro más grande fue en materia de pérdidas y daños, la deuda pendiente más importante de esta COP 27 ha sido lo referido a mitigación. El texto final no ha demostrado avances significativos ya que habla de lo mismo que se había acordado en la reunión anterior celebrada en Glasgow. No se menciona una eliminación gradual de los combustibles fósiles en el texto final, solamente se dice que se debe eliminar paulatinamente el carbón de las matrices energéticas, pero no se pone una fecha de cuándo se debería dejar de usar. El país que más ha trabado las negociaciones en este punto ha sido Arabia Saudita, país productor de petróleo por excelencia. Algo que se buscaba en las negociaciones en esta área es que las emisiones de gases de efecto invernadero alcancen su pico en 2025, pero tampoco se logró. 

El presidente de los Emiratos Árabes Unidos, jeque Mohamed bin Zayed Al-Nahyan, el presidente egipcio Abdel Fattah al-Sisi, el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, el príncipe heredero y el primer ministro de Baréin, Salman bin Hamad Al Khalifa, el rey Abdullah II de Jordania, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, el presidente de Bulgaria, Rumen Radev, el ministro de Asuntos Exteriores de Egipto, Sameh Hassan Shoukry, el saudí Adel Al-Jubeir, el primer ministro de Líbano, Najib Mikati, y otros líderes posan para una foto grupal durante la cumbre del clima COP27 en Sharm el-Sheij, Egipto. 7 de noviembre de 2022. REUTERS/Mohammed Salem

Justamente el carbón, el combustible fósil más sucio, tanto en materia sanitaria como ambiental, ha experimentado un aumento en su consumo producto de la guerra en Ucrania, ya que Rusia, principal país exportador de gas a la Unión Europea está recibiendo sanciones de esta, y países como Alemania han tenido que volver a utilizar plantas de carbón. 

Otro punto en el que no se lograron avances fue en el fondo de 100 mil millones de dólares que deben destinar los países desarrollados desde 2020, del cual no se ha visto ni un solo billete. El único acuerdo logrado en este punto es que el monto se actualizará en 2024.

Solo quedan 8 años para que la humanidad logre reducir en un 45% sus emisiones de GEI para alinearse con los objetivos del Acuerdo de París de limitar el calentamiento global a 1,5°C. El acuerdo logrado en materia de pérdidas y daños en esta COP nos demuestra que los efectos del cambio climático ya se sienten y que son producto de la inacción y el continuo postergar la eliminación de los combustibles fósiles. Que se haya logrado un texto que hable de las pérdidas y daños pero no de reducir el gas y el petróleo hasta su eliminación, es como tratar el dolor sin curar la enfermedad.