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Las pérdidas y daños son los protagonistas en la primera semana de la COP 27

Por Santiago Campeni

Finalizó la primera semana en la COP 27, la cumbre más importante de cambio climático que nuclea a todos los países del mundo en busca de acuerdos que logren reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) para lograr el tan buscado objetivo del Acuerdo de París de limitar la temperatura media global a 1,5°C por encima de los valores de la era preindustrial.

Al iniciar la semana se dio el evento de alto nivel en el que participaron los jefes de estado. Las frases más resonantes fueron las del Secretario General de Naciones Unidas Antonio Guterres que declaró “La humanidad tiene que elegir: cooperar o perecer. Es un Pacto de Solidaridad Climática o un Pacto Suicida Colectivo”, además de llamar a grabar a las empresas petroleras con impuestos más altos. Otra de las voces que se hicieron oír fue Mia Mottley, la Primera Ministra de Barbados que en su discurso dijo “Nosotros fuimos quienes financiamos la revolución industrial con nuestra sangre, sudor y lágrimas. ¿Y ahora tenemos que afrontar la doble penalización de pagar también el coste del aumento de las emisiones? Eso es fundamentalmente injusto”. 

El tema que se ha incluido por primera vez en las negociaciones de este año en Egipto ha sido “Perdidas y Daños” relacionados al cambio climático. Este tema hace referencia tanto a las pérdidas materiales, ya sea la pérdida de un inmueble por una inundación como a la pérdida de bienes no materiales, como el acceso al agua potable o la vida. Los países que se ven más afectados por estos fenómenos son los países menos desarrollados que se encuentran en el sur global. 

Estos últimos son los que esta semana han estado reclamando un mecanismo de financiación exclusivo para esta materia, enmarcado en la Convención Marco de Naciones Unidas Para el Cambio Climático. Los países desarrollados, con Alemania a la cabeza, más el apoyo del G7, incluido Estados Unidos, es decir el segundo país más emisor de GEI y por lo tanto uno de los grandes responsables de la problemática actual, pretenden presentar el “Escudo Global Contra los Riesgos Climáticos”.  Esta suerte de plan propone una multiplicidad de soluciones entre las que se encuentran seguros para los países que se vean más afectados por las pérdidas y daños. 

Si bien la iniciativa cuenta con el apoyo de algunos países vulnerables, específicamente del V20 (un grupo de 20 países especialmente vulnerables frente a los efectos del cambio climático) los países en vías de desarrollo se encaminan tras conseguir un mecanismo de financiación que no dependa directamente de los países desarrollados. Este sistema de seguros climáticos quedaría fuera del alcance de países como Argentina que cuenta con una elevada deuda externa y no podría acceder a financiar esta iniciativa en caso de necesitarla. 

También en materia de financiamiento la gran deuda pendiente es la de entregar 100000 millones de dólares anuales por parte de los países más ricos a los países subdesarrollados. En este punto surgió un acontecimiento que marcó un hito en esta COP y que sería favorable que se mantenga en las futuras conferencias, los países de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños  (CELAC) presentaron un documento en conjunto reclamando una mayor agilidad en los mecanismos de financiación para la adaptación y mitigación al cambio climático y expresaron su intención de crear opciones de canje de deuda externa por acción climática en los organismos multilaterales de crédito como el FMI. América Latina es una de las regiones más endeudadas del planeta y que cada vez se verá más afectada por los efectos del cambio climático, es fundamental que la región trabaje en bloque para poder lograr torcer las negociaciones a su favor.