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Luján: quieren erradicar el basural más grande del país y hay polémica

Por Santiago Campeni

Argentina cuenta con el triste récord de tener 5000 basurales a cielo abierto a lo largo de todo su territorio. Estos lugares, aparejan consigo grandes problemas ambientales, como son la contaminación de napas, o la liberación de gases de efecto invernadero como metano y dióxido de carbono, además de generar problemas de salud en las personas que viven a sus alrededores y en las que subsisten gracias a estos basureros. 

Si de basurales a cielo abierto hablamos sin duda debemos mencionar al que se encuentra en la localidad de Luján, ya que este se trata del más grande en todo el país. “La quema” existe hace 50 años, y se extiende por 13 hectáreas a las que entran diariamente 104 toneladas de basura, sin ningún tipo de separación. Sin embargo esta situación parece estar próxima a cambiar radicalmente, ya que desde el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, planean eliminarlo y transformarlo en un centro ambiental con un relleno sanitario. Este proyecto se da en el marco del Plan Federal de Erradicación de Basurales a Cielo Abierto, que cuenta con una inversión estimada de USD 10.731.820  por parte del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

La creación del relleno sanitario además de traer beneficios en materia ambiental, ya que previamente se aplicará una geomembrana, para evitar que los lixiviados que emiten los residuos alcancen las napas, traerá beneficios a nivel social. Actualmente trabajan en el basural, más de 200 personas de manera informal, es decir sin ningún tipo de protección, exponiéndose a vectores de enfermedades, como ratas y otros animales. Otro beneficio que traería la creación del centro ambiental sería, la erradicación de las quemas, que provocan problemas respiratorios en los trabajadores, y que emiten gases de efecto invernadero. Con la instalación del centro ambiental los trabajadores se incorporarán al sector formal.

Entre los requisitos impuestos por el BID, se exponente la creación de un centro de reciclado, que tendrá el nombre de Laudato Si, haciendo referencia a la encíclica emitida por el Papa Francisco, y un centro de promoción ambiental para capacitar a los recicladores.

Sin embargo, aunque todo parecen ser buenas noticias, al momento de realizar la consulta pública también establecida por el BID para desembolsar el dinero, surgieron posturas a favor, y en contra. Del lado de quienes se posicionan a favor se encuentran la Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores (Faccyr), El Movimiento de Trabajadores Excluidos, que son unos de los principales impulsores de la iniciativa, el Municipio y el Ministerio de Ambiente. Quienes se encuentran de la otra vereda son los vecinos de la localidad de Open Door, específicamente del country La Picaza, ya que dicen que donde se emplazará el nuevo relleno sanitario se encuentra próximos a áreas residenciales, huertas orgánicas, espacios recreativos, y la escuela primaria Justo José de Urquiza N°3 que usa agua de las napas.

Justamente este último es el punto de conflicto entre los pobladores de la zona, la ubicación del nuevo centro ambiental. La locación será en la antigua estación Sucre del ferrocarril San Martín. Según un estudio presentado por los vecinos el 70% del municipio de Luján es apto para emplazar un relleno sanitario, es decir que existirían lugares alternativos para ubicarlo. 

En el proyecto se plantea realizar la construcción de una planta de separación de reciclables, sector de compostaje y poda, sector de áridos, sector de voluminosos, taller de mantenimiento, planta de tratamiento de lixiviados y relleno sanitario, centro de primera infancia, vestuarios, planta de tratamiento de efluentes, cortina forestal, cerco olímpico perimetral, área de amortiguación que alojará el monitoreo del agua subterránea, entre otros, según especificó el Ministerio de Ambiente. 

Desde la intendencia remarcan la diferencia entre un basural a cielo abierto, y un relleno sanitario. Mientras que el primero no tiene ningún tipo de control, es decir que no presenta geomembrana y emite gases de efecto invernadero, el segundo si presenta una geomembrana y se recupera el metano emitido para producir energía, además según explican el relleno contaría con una vida útil de 20 años. 

Este último punto de la vida útil, también despierta quejas en una carta presentada por los vecinos de la zona. El texto que cuenta con el testimonio de la abogada Viviana Novelle, menciona que «En 4,5 hectáreas se pretende arrojar 140 toneladas (140 mil kilos) diarias de residuos sólidos urbanos, por lo que la vida útil del relleno será de 5 años, y no de los 20 años que establece el pliego del proyecto que financia el Banco Interamericano de Desarrollo (BID)»