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Los riesgos de las bebidas azucaradas

Por Juana D.D.

Los adultos de Argentina consumen en promedio 85 litros anuales de bebidas azucaradas, incluyendo gaseosas, una de las categorías de productos donde el país se ubica entre los mayores consumidores a nivel mundial. Según el IECS (Instituto de Efectividad Clínica y Sanitaria) aproximadamente, 639.000 casos de diabetes pueden ser atribuidos al consumo de bebidas azucaradas.

Seguramente hayas visto o alguna vez comprado algún jugo, gaseosa o agua saborizada donde la imagen es una fruta fresca, diciendo que tiene ingredientes naturales, cuando la verdad es completamente lo opuesto. Estas bebidas contienen una gran cantidad de saborizantes y aromatizantes químicos y sobre todo una cantidad alarmante de azúcar. Por ejemplo, una lata de gaseosa tiene más o menos 30 gramos de azúcar. El equivalente a unas seis cucharadas aproximadamente.

El consumo de estas bebidas puede causar:

  • Aumento de peso debido a la cantidad de azúcares que se llegan a ingerir.
  • Se desarrolla en el organismo lo que se denomina resistencia a la insulina. Aparece cuando nuestro cuerpo no es capaz de fabricar la cantidad necesaria de esa hormona para metabolizar todo el azúcar que ingerimos. Esto provoca que aumente el riesgo de padecer diabetes tipo 2.
  • Las bebidas azucaradas provocan también la alteración del metabolismo de las grasas, concentrándose en la zona abdominal. Consecuencia directa, incrementa el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.
  • El consumo de azúcar de forma habitual incide en las células de las paredes de los vasos sanguíneos. Esto favorece el desarrollo de aterosclerosis, lo que aumenta el riesgo de padecer un infarto agudo de miocardio o ictus.

Ahora, ¿qué pasa con las bebidas sin azúcares que nos venden? ¿Son más sanas?. Ya sabemos lo perjudiciales que son las bebidas azucaradas pero las bebidas light o zero no son mejores. Tomar este tipo de refrescos, que vienen edulcorados, aumenta el riesgo de accidente cerebrovascular y de enfermedades cardíacas. La hipotética ventaja de estas bebidas se centra en la ausencia de calorías vacías, pero los edulcorantes modifican el umbral del dulzor, haciendo que cada vez dependamos más de ellos y que nuestro apetito se estimule ante otros productos menos sanos. Estas sustancias artificiales preparan al cuerpo para recibir dosis de azúcar que finalmente nunca llegan, por lo que esta confusión hace que el organismo se ralentice y queme menos energía.

Lo mejor es siempre optar por bebidas naturales: si tenés ganas de un jugo conseguí fruta fresca y hacé uno casero mucho más rico, natural y saludable. Las bebidas artificiales son una fuente de riesgos y calorías innecesarias que afectan muchísimo a tu salud.

 ¡Nunca dejes de tomar agua! es lo mejor para tu cuerpo. Tratá de reducir tu consumo en bebidas azucaradas y reemplazalas por infusiones o jugos naturales, una alternativa mucho más sana y óptima para mantener el cuerpo hidratado, ¡tu salud te lo va a agradecer!.