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Un tercio de la población argentina no tiene acceso a una vivienda saludable

Por Juana D.D.

Las viviendas, ambientes, recintos de trabajo o lugares de estudio, no tienen en cuenta priorizar la salud física y mental de las personas. Solo una minoría la que tiene acceso a viviendas con todos los factores completos para gozar de una vivienda saludable y sustentable.

En Argentina, 3,5 millones de hogares (un tercio de la población del país) no tiene una vivienda adecuada y solo el 2% del presupuesto nacional está destinado a la mejora de viviendas. Es urgente pensar en un enfoque más holístico a la hora de construir o mejorar viviendas. Pasamos un 80% del tiempo de nuestras vidas en ambientes interiores, por lo que debería ser prioridad repensar el mercado inmobiliario y la calidad del hábitat en fució de estos criterios.

Empezar por casa o los lugares que habitamos puede ser el comienzo de esta transición hacia un modo de vida más sostenible. Algunos atributos a tener en cuenta para generar un buen ambiente para vivir son:

  1. Generar una buena calidad de aire. Estudios informan que la mala calidad de aire en espacios interiores puede ser mucho más peligrosa que la contaminación en el exterior y también responsable de enfermedades como problemas de asma, alergias o resfriados constantes. Se debe tener en cuenta una buena ventilación en el ambiente.
  1. Tener acceso a la luz natural en viviendas, recintos de trabajo o ambientes que visitamos regularmente es de suma importancia para la salud humana, además de aportar a la estética del lugar. Las viviendas, ambientes, recintos de trabajo o  lugares de estudio, no tienen en cuenta priorizar la salud física y mental de las personas. Solo una minoría la que tiene acceso a viviendas con todos los factores completos para gozar de una vivienda saludable y sustentable. Según el Green Building Council el 40% de las viviendas en Argentina tiene muy poco o nada de ingreso de luz solar en el día. Este es un factor problemático ya que por un lado, la luz natural elimina bacterias o hongos que pueden crecer en ambientes oscuros y húmedos, y la falta de la misma puede causar cansancio, estrés, dolor de cabeza, fatiga ocular, insomnio, estados depresivos, etc. Teniendo en cuenta que pasamos la mayoría del tiempo dentro de lugares cerrados, el acceso de la luz natural es esencial e influyente en nuestro estado de salud y de ánimo ya que refuerza nuestro sistema inmunológico, contribuye a la producción de vitamina D, mejora nuestro reloj biológico y tomamos conciencia del paso del tiempo ya que el organismo está naturalmente en sintonía con los niveles y características de la luz externa.  El acceso a la luz naural juega un rol importantísimo en nuestra salud mental, nos proporciona vitalidad, reduciendo el estrés, la apatía, la irritabilidad y combate estados de depresión.
  1. Biofilia y viviendas verdes. En ambientes urbanos, el contacto con la naturaleza es nulo o muy escaso. Por eso podés contribuir a tu ambiente con plantas de interior, huertas urbanas, etc. El diseño biofílico está pensado para aumentar la conexión con la naturaleza mediante el uso de estos recursos.
  2. La exposición a espacios naturales como parques, plazas y reservas además de mejorar cómo luce el ambiente, mejora el estado de ánimo, reduce la ansiedad y contribuye a la autoestima. Tambien, Influye positivamente en los niveles de cortisol, la frecuencia del pulso, la presión arterial, los niveles de glucosa y el equilibrio de serotonina y melatonina.
  3. Usar la energía a conciencia: La eficiencia energética es el conjunto de acciones que tienen como objetivo el empleo de menores cantidades de energía. El sector de producción de energía es el que más gases de efecto invernadero emite. Por eso, tomando conciencia sobre tu uso cotidiano de la misma, ayudas a detener el proceso del cambio climático.

Hay muchas cosas que podemos hacer día a día y modificar muchas de nuestras acciones cotidianas para volverlas más “verdes”. Hay un nivel de acción que no depende de nosotros sino de los gobiernos, de las empresas o de las industrias, por pero hay acciones que sí dependen de nosotros para generar un estilo de vida más amigable con nuestro ambiente y nuestra salud.