¿Cómo separar correctamente tus residuos domiciliarios?

La demanda de recursos naturales es más alta que nunca y continúa creciendo; para comida, ropa, agua, vivienda, infraestructura y otros aspectos de la vida. La extracción de recursos aumentó más del triple en los últimos 50 años y se incrementó un 45 % en el uso de combustibles fósiles. Si la población mundial continúa creciendo como se prevé y alcanza los 9600 millones en 2050, podríamos necesitar el equivalente a casi tres planetas para disponer de los recursos naturales que harían falta para sostener el estilo de vida actual. Surgirá una mayor demanda de alimentos, moda, viajes, vivienda y es por eso que una de las claves fundamentales para disminuir la presión sobre los ecosistemas y los recursos naturales es ir hacia un paradigma de economía circular, es decir reciclar el 100% de los materiales y que vuelvan al circuito productivo en su totalidad.

El actual modelo económico lineal basado en “extraer-fabricar-tirar” es obsoleto y es responsable en gran medida del cambio climático y el agotamiento de los recursos. La economía circular se presenta como una alternativa de reducción, regeneración, reutilización y reciclaje de los elementos. En este nuevo modelo, los residuos que en una economía lineal son una externalidad de los procesos productivos, pasan a ser el centro del sistema.

La extracción y el procesamiento de los materiales, los combustibles y la comida son responsables de la mitad de las emisiones de gases de efecto invernadero mundiales totales y de más del 90 % de la pérdida de biodiversidad y el estrés hídrico. En países de alto ingreso, la huella material per cápita, es decir, la cantidad de materias primas necesarias para satisfacer nuestras necesidades, es más de diez veces mayor que en países de bajo ingreso.

En economía circular se jerarquiza el uso por sobre el consumo de un recurso y se sostiene en cinco pilares: Gestión de residuos apuntando a generar alas tasas de reciclado, reuso y compostaje de los residuos domiciliarios; Responsabilidad Extendida al Productor, un principio que extiende las responsabilidades de los fabricantes a todo el ciclo de vida de un producto incluido su etapa de pos consumo, como su recuperación, reciclaje y disposición final; Producción Limpia aplicada todo a proceso y/o practicas productivas ; el Ecodiseño cuyo objetivo es obtener el máximo valor y el menor impacto ambiental y social a lo largo de todo el ciclo de vida del producto y la disminución de sustancias tóxicas que representen un riesgo para la salud y el ambiente.

«De acuerdo con datos del Foro Económico Mundial del año 2015, a nivel global sólo se recicló efectivamente el 2% de los residuos plásticos de envases y embalajes, mientras que un 8% fue reciclado en aplicaciones o productos de menor valor y un 4% se perdió en el proceso. Del 86% restante, un 40% fue a rellenos o vertederos, un 14% fue incinerado y un 32% fue emitido directamente al ambiente «, escribe María Eugenia Testa en esta nota que publicamos hace unos días. Las cifras lo dicen todo. Todavía falta muchísimo por hacer en términos de cultura del reciclado y economía circular.

La mayoría de las personas no se despierta con la intención de dañar el medio ambiente pero tampoco de ayudarlo. En un mundo desigual nuestro futuro depende de nuestro comportamiento y de cómo elegimos vivir, trabajar y jugar como consumidores. Y aunque parezca insólito, todavía hay quienes necesitan información básica para entender, por ejemplo, qué hacer con los residuos en casa empezando por reconocer que el mejor residuo es el que no se genera.

Según la organización Eco House, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se generan entre 1 y 1,5kg de basura diaria por habitante. Del total de esos residuos, 50,9% son orgánicos, 17,9% plásticos, 13,6% papel y cartón, 5% vidrio y 1,8% metales. Todo esto, que suma un total de 89,2%, es RECICLABLE.

Si querés comenzar a contribyuir con la separación de los residuos domiciliarios o en tu lugar de trabajo, aquí una breve guía:

  1. Reciclable no es lo mismo que reciclado. Un objeto cuyo material permite ser reutilizado para la elaboración de otro es reciclable, ya que tiene el potencial de ser reutilizado; en contraste, un objeto que se produjo con la materia prima de otro que ya se usó, es un producto reciclado. El vidrio es un material reciclable que puede ser reutilizado para la fabricación de otro objeto, como envases o contenedores, pero mientras no se le reutilice, es un material reciclable y no reciclado. 
  2. Utilizá contenedores diferenciados, podés empezar por residuos reciclables, no reciclables y compostables (etrial organico como restos de verdura, frutas poda o jardinería sin granos ni carne)
  3. Todos los materiales reciclables deben estar limpios, secos y sin restos de comida.
  4. Hay cuatro corrientes principales de residuos reciclables: vidro, papel y cartón, plástico y metal y es importante saber que sí y que no se puede separar para su reciclado dentro de cada una.
    • Vidrio Se separan: botellas de vidrio, jarros y frascos, vasos, jarras, copas de vidrio. No se separan con: espejos o cristales rotos, envases que hayan contenido productos tóxicos o peligroso
    • Papel y cartón: Se separan Cajas de cartón, galletas, zapatos, plegadas, tetrabricks, sobres, revistas, diarios. No se separan con: papeles muy sucios, como los de cocina usados o las servilletas de papel, fotografías, papel carbónico
    • Plástico: El plástico es uno de los materiales que más tarda en destruirse. Algunos no llegan a desaparecer nunca Podemos separar: envases de agua, gaseosas, productos de limpieza, botellas de bebidas, bidones, bolsas de plástico, tapas de botella, guantes de goma. No podemos mezclarlos con: Tarros de pintura o productos químicos, neumáticos, pequeños electrodomésticos, productos informáticos que contengan tinta, biromes, adhesivos, pañales, envoltorios de golosinas, cds, jeringas
    • Metal: se separan llaves, chapitas, latas, ollas, candados, envases y tapas de aluminio, perchas viruta metalicas. No se separan latas con restos de comida o pintura. Las pilas requieren un manejo especial ( consultá con tu municipio).

El aceite vegetal usado también es un residuo de manejo especial que debe ser separado en bidon aparte para destinarlo a la fabricación de biodiesel. Los residuos electricos y electronicos también requieren un manejo aparte y deben ser llevados a un centro de recepción destinado a ese fin.

La mayoría de las ciudades cuenta con dos formas de recepción de reciclables. Por un lado, la recolección puerta a puerta con recuperadores urbanos y por el otro, contenedores verdes y puntos verdes, informate acerca de cómo funciona ese sistema en tu lugar.