Desastre en Punta Tombo: un informe reveló que en noviembre murieron más de 300 pingüinos por aplastamiento

En noviembre de 2021, una noticia argentina recorrió el mundo, llamando la atención de todas las organizaciones ambientales. Un propietario de un campo ubicado en las costas de Chubut utilizó una máquina retroexcavadora para abrir un camino de un kilómetro que arrasó con una gran parte de la Reserva Natural de Punta Tombo, con el objetivo de alambrar una parcela para destinarla a la ganadería vacuna. La obra no fue autorizada por ningún organismo nacional, y se llevó a cabo en plena época reproductiva de pingüinos, lo que causó el destrozo de muchisimos nidos de la reserva.

La semana pasada, cinco meses después del incidente, los especialistas que trabajaron en el caso confirmaron mediante las imágenes de drones la totalidad del caos que dejó esta obra. Más de dos mil metros cuadrados de la zona fueron afectados, dónde miles de ejemplares de pingüinos ponen sus huevos y alimentan sus pichones recién nacidos.

Toda este material fue recolectado y está siendo analizado por la fiscla de Rawson, Florencia Gómez. Esta semana se esperan noticias sobre como avanzará la justicia en el caso, y es probable que ya se oficialice el pedido de investigación para imputar penalmente a los responsables.

Las conclusiones del informe sostienen que, en primer lugar, la apertura del camino se realizó utilizando maquinaria vial, y sin ningún tipo de estudio sobre el impacto ambiental, y sin autorización de los organismos locales, violando así el Código Ambiental de la Provincia de Chubut.

Debido al movimiento del suelo ocasionado por la obra, los investigadores se encontraron con imágenes realmente trágicas; pichones debajo de la tierra por el colapso de los nidos.

En el primer relevamiento de la zona, efectuado en Noviembre del año pasado, se reveló también la colocación de un alambre electrificado de 6 hilos que se extendía a lo largo de casi todo el camino, y que se encontraba por debajo de la altura de un pingüino. No sólo las aves son las afectadas, sino que en la zona transitan otras especies como guanacos o choiques.

En conclusión, los números del impacto cuentan con, apróximadamente, 175 nidos destrozados, teniendo en cuenta que lo habitual es que en cada uno de ellos haya dos huevos o dos pichones y dos pingüinos adultos. Un pichón pesa alrededor de 80 gramos, mientras que la mquinaria utilizada pesa 9 mil kilos.

No sólo fue afectado el hábitat de pingüinos y su población, sino que afectó el área de interés que se encuentra dentro de la Reserva de Biosfera de UNESCO llamada Patagonia Azul.

Cuando se trata de querer sancionar un impacto ambiental, lamentablemente, las leyes no son tan estrictas con la destrucción de fauna y flora silvestre, sino que actúan rígidamente sólo si son afectados los recursos hídricos y el territorio.

«En tanto la ley provincial sólo establece penas desde el punto de vista administrativo, por lo que, con toda esta información, serán las autoridades del Ministerio de Ambiente las que deberán hacer su propia imputación para el pago de una multa, en sanciones económicas que terminan siendo bajas. Lo mismo ocurre con la ley que protege a la fauna silvestre en Chubut: se trata de multas, no sanciones penales«. Analiza la fiscal Gómez.

Si bien el trabajo enfocado en este caso fue un adelanto enorme para la importancia del medio ambiente en este país, esperamos que los culpables no salgan impunes como es de costumbre, y que el castigo no sea sólo de unas leves multas.