Aprender a ser un turista sustentable

En la nueva normalidad también cabe repensar el rol del turista. Qué cosas se pueden contemplar para estar en mayor armonía con el ambiente.

El año 2019 cerró con más de 1.400 millones de turistas internacionales desplazándose por el planeta. La actividad mostraba un crecimiento un 5% promedio anual en los últimos 10 años. La llegada del covid-19 puso en jaque a todas las actividades económicas del mundo, y en especial al turismo, causando un freno a los desplazamientos, nacionales e internacionales. Este freno obligado nos permite repensar la actividad dentro de los lineamientos de la sustentabilidad, y proponer mejoras necesarias considerando al turista como protagonista y artífice clave para lograrlo.

Al momento de evaluar la sustentabilidad de los turistas, es importante tener en cuenta las actividades que se originan en los desplazamientos hacia los destinos, como así también aquellas impulsadas para lograr el disfrute turístico en los mismos.

1) La elección del transporte puede ser un buen punto de partida para ser un turista responsable. Las personas pueden reducir significativamente su huella de carbono eligiendo el transporte más adecuado, y así generar menos emisión de dióxido de carbono (CO₂) al planeta, que es uno de los gases que contribuyen al efecto invernadero, impulsor del cambio climático.

Según la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA), el tren es uno de los medios de transporte más recomendable por su baja emisión de CO2, seguido luego por los colectivos y las motos. Por otro lado, el avión, la camioneta y el auto son los medios más contaminantes, dado su elevado nivel de emisión.

Un punto a tener en cuenta si se opta por el avión, es intentar reducir la mayor cantidad de escalas posibles.

2) Una vez en los destinos es posible promover los desplazamientos por caminatas, o bicicleta, tanto como fuese posible, y como última opción, el transporte público.

3) Otro factor a considerar es la elección del alojamiento, algunos establecimientos ofrecen alternativas con responsabilidad social y empresarial. Estos lugares reconocen que hay una necesidad cada vez mayor de cuidado del ambiente.

Para brindar experiencias sustentables, los hoteles se inspiran en el respeto por la naturaleza, la cultura y la vida, utilizando al mismo ambiente como el elemento esencial para conservarlo y protegerlo.

Así, buscan garantizar la preservación a largo plazo de funciones de los diversos ecosistemas, la flora y la fauna, a través del uso inteligente de los recursos. De este modo, las instalaciones de iluminación eficiente (LED), la regulación del consumo del agua responsable , el abastecimiento de productos locales, la separación de residuos, y la sustitución de plásticos por productos biodegradables, entre otros, pueden ser ejemplos de esta nueva forma de trabajo.

4) Ya en destino, todo turista realiza excursiones que impactan en el lugar al que viaja. Estos efectos pueden ser tanto positivos como negativos, a nivel ambiental, como social y económico.

Las acciones positivas que se pueden impulsar en la estadía del destino son: consumir productos artesanales locales, el uso de productos realizados con materias primas recicladas, y apoyar la gastronomía local. Estas acciones aportan un doble beneficio: vivir la experiencia de lo autóctono y fortalecer la cultura y tradición del destino. Es importante realizar las actividades en destino siempre respetando las creencias, reglas y normativas locales.

Al visitar la naturaleza, es responsabilidad del turista no dañarla, evitar prender fogatas en los lugares que no estén establecidos para ese fin, respetar la fauna y la flora del lugar y que no sean utilizados como “souvenirs”.

El grado de compromiso que toma cada turista con el uso de los recursos es importante para la sostenibilidad del turismo.

Aunque no debe recaer sólo responsabilidad en el turista, quienes organizan, planifican y se benefician de la actividad deben acompañar, incentivar y proponer los cambios necesarios para un turismo más sostenible.

Fuente: Perfil