El océano influye en cada uno de nuestros días.

Milko Schvartzman Especialista en Conservación Marina

(aunque vivamos lejos del mar).

Se estima que un 40% de la humanidad vive a menos de 100 kms de la costa, sin embargo la totalidad de nosotros estamos íntimamente conectados con el océano a pesar de lo lejos o cerca que vivamos.

Partamos de que aproximadamente la mitad del oxígeno que respiramos es generado por el fito-plancton, que no son otra cosa que micro-algas marinas, o sea que, cada dos inspiraciones, una proviene del mar, en otras palabras, el oxígeno que corre por nuestras venas fue resultado de la fotosíntesis realizada por estos microorganismos.

Las lluvias provocadas por nubes que viajan miles de kms proveen el agua necesaria para dar vida a los ríos, para beber y para regar sembradíos. Las ausencia de este fenómeno meteorológico causa estragos económicos y en muchos casos hasta hambrunas. El océano provee casi la totalidad del agua de lluvia, mucha de la que luego vuelve al mar en forma de ‘agua dulce’ a través de los ríos y escorrentías.

Una porción importante del CO2, uno de los principales gases de efecto invernadero, es absorbida por el océano, actualmente superando los niveles históricos y comprometiendo la salud de muchos organismos marinos que dependen de un balance preciso de la acidez del agua de mar Este equilibrio químico se está viendo alterado por el exceso de este gas; por un lado es positivo ya que ejerce una forma de amortiguamiento del efecto invernadero, haciendo que el aumento de temperatura del planeta sea menos acelerado, pero por otro, tiene consecuencias sobre la vida marina, aquellas especies que cuentan con un caparazón calcáreo lo ven volverse más frágil a medida que la acidez del mar aumenta.

Vientos, tormentas, lluvias y demás fenómenos climáticos están directamente relacionados al océano, condiciones climáticas que ocurren de un lado del Atlántico están influidas por la temperatura del mar en el Pacífico, como ser los famosos La Niña y El Niño. Sequías, huracanes, o inundaciones tienen explicación en las condiciones del océano a distancias remotas.

Así como la Luna y el Sol influyen en las mareas, las corrientes marinas, y sus posibles alteraciones, como ser cambio de dirección, profundidad y/o temperatura influyen en el clima, las cosechas, y obviamente en la salud de las personas, aunque estemos en una localidad mediterránea.

En relación a la salud, existen muchas medicinas cuya fuente es el mar, en algunos casos a través de los conocimientos brindados por la forma de vivir y evolucionar de criaturas marinas, en otros a través de la explotación de animales marinos, como el caso del ‘cangrejo herradura’.

A esta especie de artrópodo se le extrae el 30% de su sangre azulada, ya que un componente único es utilizado masivamente por la medicina para realizar pruebas de detección de virus, hongos, bacterias y toxinas, y evitar que ingresen a nuestro organismo [1]. El ‘cangrejo herradura’, que dicho sea de paso no es un cangrejo, existe desde hace al menos 300 millones de años, desde antes de los dinosaurios, y ha sobrevivido varias extinciones masivas, esperemos sobreviva al Antropoceno.

No solo existen amenazas específicas sobre criaturas marinas como el ‘cangrejo herradura’, sino que también generalizadas sobre todo el océano, como el caso del Cambio Climático, y que provienen de las actividades humanas poco responsables: la contaminación química y la contaminación por los desechos que se arrojan al mar o sus afluentes como las miles de toneladas de plásticos vertidos al mar diariamente; la sobre explotación pesquera, la captura de especies amenazadas, la destrucción de lo hábitats marinos, como las playas, humedales y arrecifes.

Aún hay tiempo de revertir el injusto trato que la humanidad le devuelve al océano, a cambio de ser  fuente de vida fundamental para el planeta.

En el aire que respiramos, en el agua que bebemos, en los cultivos que nos alimentan, en la medicina, luchando contra el cambio climático, en todos los aspectos de nuestra vida está el océano, cerremos los ojos y dediquemos unos segundos para agradecerle, y actuemos para protegerlo.


[1] https://www.bbc.com/mundo/noticias-50561424