Manuel Martí: «Sabiendo que el planeta está en alerta es un suicidio en masa seguir comiendo carne»

Manuel Martí es activista vegano, periodista y cofundador y Director de la Unión Vegana Argentina (UVA) una organización creada hace más de veinte años para promover y difundir exclusivamente el vegetarianismo y el veganismo. En 2019 hicieron una encuesta que repitieron en 2020 y encontraron que entre la población argentina había crecido el vegetarianismo de un 9% a un 12% en un año. Hablamos de casi 5 millones de personas que no consumen carne en nuestro país.

Según UVA el veganismo es la dieta que permite cuidar la salud, a los animales y al planeta: «es una posición ética, una filosofía y estilo de vida que rechaza el uso y la explotación de animales para cualquier fin«. Y, dicen, es la más efectiva para cuidar el agua ya que para producir 1 kg de carne de vaca hacen falta 15.500 litros de agua, para un 1 kg de carne de cerdo 6.000 litros y para un 1 kg de carne de pollo hacen falta 4.000 litros.

En esta entrevista, Martí explica los fundamentos de por qué hay que evitar comer carne y da una serie de definiciones sonre la industria, los jóvenes y el futuro del planeta que valen la pena leer.

¿Qué es la Unión Vegana Argentina?
En 2019 empezamos a medir la cantidad de población vegetariana y vegana con una de las medidoras más importantes del mundo y el resultado fue que el 9% de la población argentina era vegana/vegetariana. En 2020 repetimos la medición en la misma época con la misma empresa y nos dio un 12%.Por otra parte hicimos una medición aparte de flexitarianos que son las personas que han bajado el consumo de carne y resultó que otro 12% se declaró así. Es una cantidad importante de gente

¿Cuáles son las causas de pedir que baje el consumo de carne?
Después del 2006, la FAO un organismo de la ONU, publicó un informe La Larga Sombra Del Ganado que dice que la industria que más contamina el planeta es la dela carne. A partir de ahí no solo fue por un tema ético de maltrato hacia los animales, sino que empezó a ser para reducir el problema ambiental. Más del 15% de los gases de efecto invernadero provienen de la industria de la carne. Después aparecen los informes del IPCC de 2018 que dicen lo mismo: que hay que bajar o eliminar el consumo de carne. Los otros cambios de hábitos como usar autos eléctricos o dejar el plástico son cosas que van a llevar mucho tiempo, pero podemos modificar lo que comemos de un día para el otro.

¿Qué argumentos tienen los que se resisten a estos cambios?
Es un tema de costumbres en realidad, pero si analizamos las características fisiológicas del ser humano, son las de un ser frugívoro. un organismo preparado para comer frutas. Que también podamos comer otras cosas no significa que estemos preparados para comerlas. Las principales causas de muerte son los accidentes cardiovasculares, cáncer de colon, enfermedades relacionadas con la mala alimentación. Meterle al organismo proteínas de origen animal puede generar complicaciones. En 2015 la ONU declaró a los embutidos como cancerígenos. por ejemplo. Por algo las principales asociaciones dietéticas del mundo hablan muy bien de las dietas vegetarianas, aptas para toda la vida

¿Cómo actuar con un país tan carnívoro como Argentina?
Nosotros lo que siempre decimos es que tiene que cambiar el sistema hacia uno agroecológico. Lo que sucede en Argentina es un experimento a cielo abierto. Un monocultivo de soja utilizando pesticidas y herbicidas altamente tóxicos que han logrado que todos tengamos glifosato en la sangre. Por eso siempre decimos que es preferible una alimentación basada en plantas por el sistema orgánico y agroecológico. Estamos acercándonos a una hecatombe sin precedentes. Tenemos menos de una década para tomar las decisiones correctas en cuanto a los modelos productivos y bajar el consumo de carne es lo más fácil. No se puede seguir produciendo estas cantidades de carne. En Argentina hay 7 millones de personas sin acceso a agua potable, mientras esta se utiliza para la producción ganadera.

¿Y qué sugerís con respecto a la reconversión de la industria? La industria de la carne es un sector que genera muchos puestos de trabajo y divisas…

Siempre digo que cuanto antes ellos reconviertan la industria a la que pertenecen, va a ser mejor para ellos mismos. Por ejemplo, cerrar los tambos que podrían convertirse en fábricas de leches vegetales, dejar de producir carne y fabricar legumbres. Va a haber más mano de obra y más exportación. La industria de la carne en vez de pensar en reconvertirse, que no es complicado, obstaculiza cualquier avance que pueda haber en contra de sus intereses. están equivocados porque es por el bien de todos. nadie va a perder plata y va a haber mucho más trabajo y más saludable. el vegetarianismo y veganismo siempre tuvieron una relación directa con la ética con los derechos de los animales, pero hoy sabiendo que el planeta esta en alerta es realmente un suicidio en masa pensar que hay que seguir comiendo carne

Si bien las elecciones alimentarias son un tema personal, pocas veces reparamos en el origen de nuestros platos. Y menos aún en el costo ambiental que hay detrás de la comida, en especial de la  carne y sus consecuencias no sólo sobre el bienestar animal sino también sobre el cambio climático, la biodiversidad y el derecho a una alimentación suficiente. En términos de consumo responsable una dieta basada en carne no es muy viable a largo plazo. Según el Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero – que contabiliza los gases emitidos y absorbidos de la atmósfera durante un año calendario para el territorio argentino –  el sector ganadero es responsable de casi el 20% de las emisiones de gases contaminantes causantes del cambio climático. Y además el sistema de producción ganadero convencional no es saludable debido al uso de antibióticos, agroquímicos y hormonas que se inyectan al ganado

¿Por qué todavía Argentina no avanza en una alimentación basada en plantas, por ejemplo en las escuelas?

En Europa y en países asiáticos hay muchas escuelas que ya adoptaron la iniciativa Lunes Sin Carne, de esta forma mucha gente se da cuenta que no es algo imposible.
En San Pablo, por ejemplo, 8000 escuelas reparten más de 2 millones de viandas veganass. Acá el gran responsable es el lobby de la industria de la carne. Nosotros presentamos un proyecto para que en las escuelas de Buenos Aires se instale el Lunes Sin Carne y tuvimos buena recepción, pero antes de que se pudiera tratar dijeron que este no era el momento.

Antiguamente se dejaba de comer carne por salud propia. Con el veganismo se empezó a tomar conciencia de los animales y sus derechos. pero ahora con la situación mundial hay que dejar de consumir para preservar el planeta para las generaciones futuras.

¿Cuándo abandonaste vos la carne?

Yo dejé de comer carne hace cuarenta y seis años después de leer un libro de Manuel Alfons. En un momento hablaba de carnivorismo y tomé conciencia de que la carne que comía había sido un animal hacía pocas horas. Nunca lo había pensado y desde ese día dije que no iba a comer más carne. En esa época no se conocía el veganismo en Argentina y no había nada de variantes para comer. Hoy tenemos cualquier cantidad de comidas vegetarianas. Después cuando fundamos la Unión Vegetariana, tuvimos acceso a la formación de la International Vegetarian Union y nos inspiró a introducir información sobre veganismo en Argentina.

¿Cómo ves a los jóvenes que salen a las calles para impulsar que se baje el consumo de carne?


Es la fuerza de la juventud empujando por esto que es lo correcto. El veganismo es la herramienta más efectiva que tiene la humanidad para frenar el cambio climático, mejorar la salud y ayudar a los animales. Los jóvenes tienen esa fuerza de salir a la calle a mostrar la verdad. Lo único que les pido es que no sean agresivos, lo principal es la educación. entre todos queremos dejar un mundo un poco habitable. ya estamos en caída pero entre todos los podemos frenar.

Por Caro Diotti