Día Mundial del Medio Ambiente: por qué hay que restaurar todos los ecosistemas

Por Caro Diotti

Frente a la amenaza del cambio climático, la pérdida de la biodiversidad y la contaminación, las soluciones basadas en la naturaleza son una clave para revertir el colapso ambiental. Y, dentro de ese gran abanico de posibilidades, la restauración de los ecosistemas puede ayudar a proteger y mejorar los medios de vida, regular las enfermedades, reducir el riesgo de desastres naturales. El mundo debe cumplir su compromiso de restaurar al menos 1000 millones de hectáreas de tierras degradadas en la próxima década, un área del tamaño de China, aproximadamente. En el Día Mundial del Medio Ambiente 2021 la ONU lanzó una campaña de acción internacional en esa línea .

Un reciente informe del PNUMA destaca que la humanidad está utilizando alrededor de 1,6 veces la cantidad de servicios que la naturaleza puede proporcionar de manera sostenible. Los esfuerzos de conservación por sí solos son insuficientes. A nivel mundial, el costo de la restauración de la tierra, sin incluir la restauración de los ecosistemas marinos, se estima en al menos US$ 200.000 millones por año de hoy a 2030.

Según el documento entre ahora y 2030, la restauración de 350 millones de hectáreas de ecosistemas terrestres y acuáticos degradados podría generar US$ 9 billones de dólares en servicios ecosistémicos y eliminar hasta 26 gigatoneladas de gases de efecto invernadero de la atmósfera. Los beneficios económicos son diez veces mayores que el costo de la inversión.

Qaramta, el único yaguareté salvaje ubicado en las 128.000 hectáreas del Parque Nacional (PN) El Impenetrable,

Los ecosistemas que requieren una restauración urgente incluyen las tierras de cultivo, los bosques, los pastizales y sabanas, las montañas, las turberas, las zonas urbanas, las aguas dulces y los océanos. Hoy es crucial la regeneración y restauración de los ecosistemas. Cultivar árboles, reverdecer nuestras ciudades, repoblar nuestros jardines con especies silvestres, cambiar nuestras dietas y limpiar ríos y costas.

El uso intensivo del suelo, la erosión y el exceso de fertilizantes y pesticidas están agotando muchas tierras de cultivo. Las formas de restaurarlos incluyen la reducción de la labranza, el uso de fertilizantes y mecanismos de control de plagas más naturales, y la introducción de cultivos más diversos, incluidos los árboles. Los mismo ocurre con los bosques la tala, el corte de leña, la contaminación, las plagas invasoras y los incendios forestales están dañando lo que queda. Restaurar los ecosistemas forestales significa replantar y reducir la presión sobre los bosques para que los árboles vuelvan a crecer de forma natural.

Los ecosistemas de agua dulce también se han degradado por la contaminación, la sobrepesca y la infraestructura, así como por la creciente extracción de agua. Restaurar significa detener la contaminación, reducir y tratar los desechos, gestionar la demanda de agua y peces y reactivar la vegetación por encima y por debajo de la superficie. Los matorrales, los pastizales y las sabanas están siendo sobrepastoreados y erosionados, convertidos a la agricultura e invadidos por especies exóticas. Podemos ayudarlos a recuperarse limpiando la vegetación leñosa y volviendo a sembrar pastos nativos. Gestionar ecosistemas de forma sostenible parece ser hoy la pieza necesaria para la recuperación ambiental de nuestro planeta.

Las áreas urbanas también tienen un enorme potencial de restauración: limpiar las vías fluviales, permitir que crezcan plantas aptas para las abejas y crear bosques urbanos y otros hábitats de vida silvestre en parques, escuelas y otros espacios públicos son algunas medidas. Cortar el césped con menos frecuencia es más económico para las ciudades y permite que la naturaleza prospere. Las veredas permeables y los humedales urbanos protegen contra las inundaciones y la contaminación.

En nuestro país la Red de Restauración Ecológica Argentina es una activa organización que nuclea a jóvenes, docentes, investigadores, técnicos/as, productores/as rurales y ciudadanos involucrados con este camino y lleva adelante algunas interesantes iniciativas en distintos puntos del país que ellos organizan como nodos. «Una nueva relación de la sociedad con la naturaleza es lo que propone la restauración ecológica » dicen en la REA.

Hacen falta transformaciones profundas, pero podemos ser la primera generación en reinventar, recrear y restaurar la naturaleza para impulsar la acción. El poder de devolver la vida a nuestros ecosistemas no reside únicamente en los gobiernos, los expertos y los profesionales. Los jóvenes y las generaciones futuras son los más afectados por la rápida destrucción actual de los ecosistemas, también serán los que más se beneficien de una economía de restauración. Sanar el planeta hoy es un desafío cultural.Por caro