La energía eólica establece nuevos récords en América

Máximo histórico en el Norte, y máximo histórico en el Sur. La eólica ha dinamitado todos sus registros en América en 2020, en el año del Covid. Los números son formidables: 22.000 megavatios de nueva potencia instalada, un  62% más que en 2019. Estados Unidos ha conducido la locomotora eólica continental, con la puesta en marcha durante los 365 días del año de la pandemia hasta 17.000 megavatios de nueva potencia. El último trimestre ha sido sencillamente loco: el gran país del norte ha instalado en octubre, noviembre y diciembre más potencia que en los doce meses de 2019. Son los datos del Global Wind Energy Council (GWEC).

La eólica made in America, disparada

Estados Unidos, en el Norte; y Brasil, Argentina y Chile, en el Sur. Son dos ligas diferentes, pero la actividad en ambas (si la comparamos con la registrada durante los años precedentes) ha sido sencillamente frenética. Nunca antes instaló el sector tanta potencia en los Estados Unidos en un solo año como lo ha hecho en 2020. Hasta 17.000 megavatios han crecido allí en el año del Covid, que además está siendo especialmente duro en aquel país (es el que más fallecimientos por culpa de esta enfermedad lleva registrados en todo el mundo). Al sur, Argentina y Chile también han vivido el mejor año eólico de toda su historia, con 1.014 y 684 megavatios instalados, respectivamente. Por delante, Brasil, que no ha roto su techo histórico, pero que ha firmado un 2020 en todo caso más que notable: 2.300 megavatios de nueva potencia. Así las cosas, ahora mismo hay 136.000 megavatios (136 gigavatios, GW) de potencia eólica instalada en el Norte, 34 GW en el Sur, según los últimos datos recabados por GWEC Market Intelligence, que habla de «la increíble resiliencia de la industria eólica».

Destaca, entre todos los escenarios americanos, el caso USA, que ha instalado en los tres últimos meses del año más potencia que en todo 2019 y que ha acabado registrando un +85% anual con respecto a la potencia instalada durante los 365 días del año anterior (2019). La causa de ese brutal arreón de fin de curso ha radicado en un motivo muy concreto: el final del 100% de las ayudas con las que la administración estadounidense ha estado apoyando los proyectos emprendidos en los últimos cinco años (Production Tax Credit). Radicalmente diferente ha sido la suerte corrida por el sector al sur del río Bravo. En México, uno de los mercados eólicos tradicionalmente más dinámicos de toda la América Latina, la errática política energética de Andrés Manuel López Obrador ha perjudicado gravemente la salud del sector, que ha visto cómo se ralentizaba hasta el paroxismo su velocidad de crucero (solo ha instalado en todo el año 574 megavatios).

Potencia eolica instalada y acumulada a finales de 2020

Feng Zhao, jefe del área Market Intelligence and Strategy de GWEC: «desde 2010, el mercado eólico de los Estados Unidos ha triplicado su tamaño y casi cuadruplicado su cuota en el mix eléctrico nacional. Aunque esperábamos un fuerte crecimiento de las instalaciones en el país en 2020, lo cierto es que el crecimiento finalmente registrado es verdaderamente impresionante si consideramos los impactos que el Covid19 ha producido en las cadenas de suministro y la economía. Los diecisiete gigavatios de potencia eólica añadida al parque estadounidense en este año son suficientes como para atender en energía limpia y fiable la demanda eléctrica de cinco millones de hogares, lo que es cada vez más importante en los Estados Unidos habida cuenta del impacto que han producido allí las recientes cortes de suministro que se han producido»

Según los datos de GWEC, el sector eólico estadounidense emplea actualmente a más de 120.000 personas y ha ejecutado inversiones en estos últimos cinco años por valor de 65.000 millones de dólares. Más aún: estos beneficios socioeconómicos -apuntan desde GWEC- se verán amplificados una vez despegue el inminente mercado eólico marino estadounidense, que podría generar inversiones adicionales por valor de 166.000 millones de dólares de aquí a 2022 y emplear, anualmente, a unas 80.000 personas de aquí a 2035.

Al sur del río Bravo, el crecimiento experimentado durante la última década también ha sido formidable.

Ramón Fiestas, jefe del Grupo de Trabajo Latinoamérica GWEC: «el mercado eólico latinoamericano se ha multiplicado por 16 en los últimos diez años y es el sector energético que más rápidamente ha crecido en la región. Sin embargo, el reto clave ahora es mantener este crecimiento consistente en los países en los que ya está más consolidado el sector, como Brasil, Argentina, México y Chile, para continuar avanzando en la descarbonización del sistema energético regional y transitando por la senda que ha de conducir al cumplimiento de los objetivos fijados en el Acuerdo de París. Es crucial que todos estos retos queden asegurados en una hoja de ruta de largo plazo y que aprovechen el impresionante momento de crecimiento que está experimentando la región»

El experto latinoamericano de GWEC reconoce no obstante que la pandemia ha azotado con especial virulencia a la región, que es «una de las que ha registrado un más duro impacto económico derivado del Covid19». Solo la resiliencia del sector, que se ha manifestado como casi ninguno frente a la pandemia, ha permitido superar un ejercicio difícil también como ninguno: «a pesar de los impactos del Covid, lo cierto es que la eólica ha dejado este año todo un legado de resiliencia industrial y de liderazgo energético en la recuperación verde», ha dicho Fiestas.

Nueva potencia añadida en 2020 en las américas y el Caribe
US – 16,925 GW
Brazil – 2,297 GW
Argentina – 1,014 GW
Chile – 684 GW
Mexico – 574 GW
Canada – 165 GW
Panama – 66 GW
Peru – 38 GW

Top 5 por potencia acumulada a día de hoy
US – 122,317 GW
Brazil – 17,750 GW
Canada – 17,578 GW
Mexico – 6,789 GW
Chile – 2,829 GW

Potencia acumulada por región
Norteamérica – 135,894 GW
Latinoamérica – 33,906 GW