Ibirapitá: un bellísimo árbol sudamericano

Por Caro Diotti

El ibirapitá o yvirá-pitá-guasú, Peltophorum dubium, es uno de nuestros más bellos árboles
nativos. En Uruguay se lo llama árbol de Artigas y en Brasil cana-fístula. Se lo encuentra en el
centro, sur y sudeste de Brasil, en el sudeste de Bolivia, en el centro y este de Paraguay, en el
noroeste de Uruguay, y en el noreste de Argentina. El nombre viene del guaraní: Ybyrá  que es
árbol de madera roja;, y guasu, grande. En conjunto sería: gran árbol de madera rojiza.

Es un importante forestal nativo, con valiosa madera. Las hojas, semillas y raíces se usan
en medicina En avenidas de Buenos Aires y de Montevideo se lo ve formando grandes grupos. No
es muy apropiado para plantas en calles ya que cae con facilidad ante tormentas ventosas pero si lo
es para parques.  Tiene una flor de pétalos amarillos muy vistosos que aparece verano y
principios de otoño.

En Buenos Aires se encuentran grandes ejemplares en Lavalle casi Callao, Lima y
Alsina, flanqueando la quinta presidencial de Olivos, sobre Maipú, y en muchos otros lugares.

Cada año este increíble árbol va haciéndose más popular.  Una de las razones es las bellas flores amarillas que cubren su copa desde enero hasta febrero. Otra, su fácil crecimiento y adaptación tanto a suelos arenosos como a aquellos un poco más arcillosos.

Si bien su crecimiento es mediano, enseguida desarrolla una linda copita que con los años va adquiriendo mayor diámetro. Puede llegar a medir 25 metros de altura y 15 m de diámetro.

No sería apropiado para calles pues aislado crece con mucha altura y se desgaja y cae con facilidad ante tormentas ventosas; sí lo es para parques cuando se le exige competencia.