Histórica experiencia en la Argentina: nacieron dos yaguaretés y crece la esperanza de salvar a esta especie en peligro de extinción

Sucedió en el Impenetrable chaqueño y la llevó adelante la Fundación Rewilding Argentina. Por primera vez cruzaron un ejemplar nacido en cautiverio y otro silvestre. La situación del mayor felino de América en la región es crítica por la caza furtiva y los desmontes: menos de 20 recorren las millones de hectáreas de ese inmenso territorio y quedan alrededor de 200 en todo el país. Los recién nacidos serán liberados cuando crezcan

“Fue emocionante verlos recién nacidos por todo lo que representan en cuanto a la posibilidad de pensar que, en un futuro, la especie se pueda salvar. Fue increíble verlos tan chiquitos con apenas una semana de vida”, le dijo a Infobae Sebastián Di Martino, director de Conservación de la Fundación Rewilding Argentina (que busca recuperar al yaguareté), al recordar el momento en que conoció a los dos pequeños, que aún tenían los ojos cerrados.

Fue el 30 de enero cuando Tania -una yaguareté que vivió en cautiverio en el zoológico de Mar del Plata- dio a luz a dos cachorros en el Parque Nacional El Impenetrable luego de que se cruzara con Qaramta, un macho silvestre que habita en la zona. El encuentro entre ellos se produjo el 17 de octubre pasado y fue la una experiencia inédita: nunca un ejemplar de cautiverio y otro silvestre habían sido cruzados aquí. Los juntaron durante cuatro días en el interior de los jaulones que prepararon para concretar la unión.

Los nacimientos en El Impenetrable traen esperanzas ya que la situación del yaguareté en la región chaqueña es crítica y se estima que menos de 20 de ellos recorren las 4.000.000 de hectáreas de ese inmenso territorio. La caza furtiva y los desmontes dejaron al mayor felino de América en peligro inminente de extinción.

«Los dos cachorros serán criados por su madre en enormes corrales y sin contacto con el hombre ya que a ellos les espera una vida en libertad después de cumplir el año y medio, momento en que naturalmente se separan.»

Comprendiendo la gravedad, desde 2012, la Administración de Parques Nacionales y la Fundación Rewilding Argentina -apoyados por la provincia de Chaco- trabajaban sin éxito en la zona con el objetivo de registrar la presencia de yaguaretés salvajes. Por eso, la aparición de huellas en las costas barrosas del Río Bermejo en septiembre de 2019 encendió la esperanza de quienes buscan mantener a la especie y que para hacerlo también apelan a la ayuda de los vecinos de la región.

La esperanza que crece en el Chaco: el regreso del yaguareté

La alegría desbordó a quienes se acercaron a los jaulones para ver qué pasaba con la yaguareté Tania, que desde hacía unos días no se acercaba a pedir comida ni era vista por ninguna de las decenas de cámaras trampa puestas en el Parque Nacional.

El equipo de Fundación Rewilding Argentina ya le había notado un poco de panza y los pezones algo hinchados, por lo que esa desaparición les hizo suponer que algo bueno estaba por suceder. “Nosotros estamos a 6 kilómetros de los jaulones donde están ellos y observamos todo por las cámaras, pero nos llamó la atención que Tania no reclamara comida así que decidimos ir a verla. Llegamos al lugar, le dejamos comida y nos acercamos a la paridera y ahí estaban los dos cachorros”, contó Di Martino.

“Los cachorros serán criados por su madre y deberán aprender a cazar para poder ser liberados cuando tengan alrededor de un año y medio o dos, cuando naturalmente se alejan de la madre”
Tania y Qar.amta, los dos ejemplares que se cruzaron

Además de verlos en el lugar, el 7 de febrero el equipo de la fundación buscó las tarjetas de memoria de las cámaras trampa cercanas para poder ver el nacimiento y supieron que se produjo en la madrugada del 30 de enero, entre las 3:20 y las 4:00 de la mañana.

“Aún no sabemos el sexo de los cachorros, lo sabremos cuando tengan un año o más, que es cuando a los machos les bajan los testículos”, aseguró Di Martino, subrayando que “los cachorros nunca nos verán ni tendrán contacto con nosotros porque no queremos que relacionen a las personas con quienes los provee de comida como lo hace Tania, que creció en un zoológico”.

Fue también por medio de una cámara trampa que el equipo que busca recuperar al yaguareté halló al ejemplar que dejó aquellas huellas en las costas barrosas del Bermejo. “Se trataba de un yaguareté y parecía ser un macho joven”, recordó el director de Conservación de la fundación y aseguró que ante la buena nueva hubo una rápida reacción del equipo para construir un jaulón de dimensiones modestas en tiempo récord y, unas dos semanas después, ingresaron allí a Tobuna (una hembra de cautiverio proveniente de Iberá) a quien le dieron “la misión de atraer a ese macho para capturarlo momentáneamente y colocarle un collar que porta un emisor satelital y así poder rastrearlo”.

Ese macho -hoy de 4 años y 113,6 kilos- fue capturado y bautizado por los niños de los parajes cercanos al Parque Nacional como Qaramta, “el que no puede ser destruido”, en lengua Qom.

Tania al lado de sus cachorros, que representan una esperanza en la conservación de la especie.

“Desde ese momento, Qaramta comenzó a hacerse famoso y sus costumbres empezaron a ser develadas: es el típico macho joven que se registra en el Chaco argentino y otras zonas donde la especie está a punto de desaparecer (como en los Estados de Arizona y Nuevo México en EE.UU) y que recorre territorios extensísimos en búsqueda de una hembra que probablemente nunca hallará”, explicaron desde Fundación Rewilding Argentina y aseguraron que el territorio que habita tiene más de 100 mil hectáreas en jurisdicción de la Administración de Parques Nacionales y las provincias de Chaco y Formosa.

“Seguramente Qaramta también buscó hembras en su territorio y no las encontró porque quedan muy pocas, por eso decidimos arriesgarnos y hacer algo inédito, pero que consideramos necesario: cruzarlo con una hembra en cautiverio e intentar que dejara descendencia” que permitiera recuperar al yaguareté en la región y aspirar, por qué no, a que el gran felino vuelva a poblar el territorio argentino hasta el norte de la Patagonia como sucedía antes de la acción del hombre sobre la especie.

La hembra fue elegida fue Tania, hija de Tobuna, también nacida en cautiverio y que también fue parte del proyecto de conservación con miras a salvar al yaguareté. “Ya había dado a luz a dos cachorros en el proyecto de reintroducción de la especie en el Parque Nacional Iberá. Sus bisabuelos fueron silvestres y capturados de cachorros luego de que hubieran matado a sus respectivas madres, en 1989, a escasos kilómetros de la nueva morada de Tania”, revela el experto en conservación.

Tania y sus dos cachorros nacidos el 30 de enero por la madrugada.

“Ya con Tania en El Impenetrable y con los permisos para realizar la cruza con Qaramta, empezó la titánica tarea de construir en tiempo récord una serie de enormes y complejos corrales para concretar el encuentro. Los pobladores de los alrededores del Parque fueron los artífices de realizar esto en poco más de un mes y para ellos, que crecieron sabiendo que sus antepasados habían matado a los yaguaretés saberse como parte de un proyecto que intenta salvarlos fue muy importante”, señaló Di Martino.

Además, agregó que pese a que “nunca antes en el mundo se había intentado cruzar a un gran carnívoro silvestre con una hembra en cautiverio, los riesgos eran muchos, pero el comportamiento de Qaramta y Tania, que ya llevaban meses interactuando a través de una reja, nos dio tranquilidad. Sus encuentros fueron muy tranquilos y relajados”.

Con el objetivo en marcha, el 17 de octubre del 2020 se activaron las trampas de entrada a los nuevos corrales y Qaramta ingresó. Pocas horas después se liberó a Tania. “El macho estaba encerrado por primera vez en su vida, pero sin sentir el encierro porque los enormes corrales cumplieron su misión y los dos felinos pasaron cuatro días juntos, lo que duró el celo de Tania. Luego Qaramta pudo recuperar su libertad y Tania continuó en los corrales”. Tania dejó de entrar en celo y pronto las sospechas de una posible preñez aumentaban en el equipo.

“Los cachorros son el resultado de la increíble historia del encuentro de Tania y Qaramta, dos sobrevivientes y símbolo de la conservación de su especie”, aseguran desde la Fundación y Di Martino reitera que “los dos cachorros serán criados por su madre en el monte chaqueño, en grandes corrales, y será ella también la que les enseñe a cazar, porque cuando no se den cuenta les introduciremos presas en los jaulones”.

La libertad de los yaguaretés, explica Di Martino, irá de la mano con campañas de concientización sobre la especie en toda la zona.

“Para dejarlos libres faltan unos años, por eso, en el mientras tanto se debe trabajar y mucho para que el Río Bermejo, donde Qaramta tiene su territorio y donde lo tendrán sus hijos, se convierta en un lugar seguro para ellos”.

Hoy, el río está a merced del furtivismo, por eso también es necesario que en la zona se desarrollen actividades de ecoturismo asociado al avistaje de fauna. El proyecto también comprende actividades que harán que los lugareños se conviertan en emprendedores como pasa en el Iberá.

“Necesitamos asegurar una economía basada en el turismo de naturaleza, para que estos cachorros puedan caminar seguros en unos años y que los yaguaretés y la gente del Impenetrable puedan coexistir y prosperar.”, finalizó Sofía Heinonen, directora ejecutiva de la Fundación Rewilding Argentina.

Fuente: Infobae.