La arvejilla, una hierba serrana

La arvejilla (Lathyrus cabrerianus) es una leguminosa  o fabácea, del Latin Faba (“Haba”), es una hierba perenne o anual. Otra característica común a las especies de esta familia es la presencia de asociaciones simbióticas en las raíces, en las que se observan unos nódulos que encierran bacterias del genero Rhizobium, capaces de captar nitrógeno atmosférico y transformarlo en nitrato (NO3). Estas reacciones son sumamente importantes en el ciclo del nitrógeno, ya que esa es la única forma de captar el nitrógeno del aire. 
Se la conoce vulgarmente también como alverjilla, su área de distribución, de esta y las otras especies del género Lathyrus ,es en la región americana, a excepción de una (Lathyrus latifolius L. europea, escapada de cultivo).
En nuestro sistema serrano existen más especies de Lathyrus (por ejemplo: L. nervosus Justicia., L. subulatus Justicia., L. tomentosus Lam.) y exóticas o adventicias (como L. latifolius L.).
Crece entre rocas y son hierbas volubles (que se enroscan) anuales con hojas compuestas con un par de folíolos y terminadas en zarcillos. Sus flores, en racimos, van del color violáceo al azul. Presenta legumbres alargadas y delgadas, verdosas o castaña al madurar.
En cuanto a uso para las nativas no se conoce, pero tienen potencialidad como ornamental (algunas de ellas son astringentes y diuréticas).

Conocelo con estas fichas sobre flora nativa creadas por Pampeanas un grupo de biólogas productoras de plantas nativas de Tandil que generosamente comparten con Conexión Animal este material que iremos publicando.

Identificar y reconocer nuestra flora autóctona nos ayuda a valorar el patrimonio natural de cada región de nuestro país. Y también podemos contribuir a su supervivencia  haciéndolas formar parte de nuestros jardines, plazas y espacios verdes. una forma de promover la restauración de hábitats naturales. Conocelas y cultivalas.