Jardines y agro

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Nuestra flora: la Tipa, el “árbol llorón” de la primavera

Goteo del excedente de savia no absorvida por la chicharrita.

Originaria del norte argentino (Jujuy, Salta y Tucumán) y de la zona selvática de Bolivia y Brasil, la Tipa (Tipuana tipu) forma parte del encanto de las calles de Buenos Aires. A fines del siglo XIX, Charles Thays, paisajista de origen francés, la eligió para las avenidas de las principales ciudades del país y se distingue por su imponente tamaño, puede medir hasta 30 metros proporcionando buena sombra. En diciembre y enero se cubre de flores amarillas y entre fines de octubre y diciembre, no es nada raro que la planta “llore”. Si nos situamos debajo de una tipa en esa época se siente un goteo leve como una suave llovizna, que no mancha pero ensucia un poco los autos y veredas. Este fenómeno es la salvia excedente con la que se alimentó un pequeño insecto inofensivo, conocido como chicharrita de la espuma (con la aguja flexible y delgada que poseen, las ninfas de estos insectos pinchan los brotes más tiernos de las tipas y beben la savia, luego  excretan el jugo vegetal no absorbido como un líquido azucarado que va formando una espuma, al lograr suficiente peso, esta sustancia espumosa cae al suelo). En Buenos Aires hay cerca de 14.000 ejemplares que adornan muchas de las avenidas y espacios verdes. Aunque se las ve sobre todo en la capital, la mayor concentración se observa en Palermo y en Belgrano.

Chicharrita de la espuma, foto Gustavo Masuzzo.