Areas protegidas

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Ley de Humedales YA

Por Angeles Rempel

Continúan quemándose miles de hectáreas de pastizales en el Delta del Paraná. Elba Stancich hace un repaso de la problemática y nos comenta la importancia de los humedales.

Los incendios en el Delta superior del Paraná continúan a la altura de la ciudad de Rosario donde las postales de cielos humeantes y aire viciado se han vuelto moneda corriente. Un evento cómo este se había presenciado en el año 2008 donde las ráfagas de viento impulsaron las cenizas hasta la Ciudad de Buenos Aires.

Elba Stancich, Presidenta de Los Verdes Argentina, comenta en el Ciclo de Charlas Ambientales de @conexionanimalnet que las quemas no son extraordinarias, sino que se han vuelto una práctica común en el delta en las últimas décadas.

Islas en llamas vistas desde Rosario

En el año 2003 cuando se inauguró el puente Rosario-Victoria, la conexión vial mejoró notablemente. El acceso por tierra a la zona facilitó el traslado de ganado de cría que ya venía siendo desplazado a zonas más marginales por el corrimiento de la frontera agrícola”. El incremento de las cabezas de ganado tornó frecuente la quema intencional de los pastizales. Esta es una práctica agrícola-ganadera ampliamente utilizada para remover la cobertura vegetal seca y favorecer el rebrote de pastos blandos para alimentar el ganado. Para que el uso del fuego sea sustentable, debe realizarse de acuerdo a estrictos protocolos que considera la velocidad del viento, la humedad atmosférica, la vegetación presente, entre otras.

El 80% del Delta del Paraná se encuentra ubicado en la Provincia de Entre Ríos. Desde el año 2006 una gran parte fue declarada área protegida provincial autorizándose en ella un aprovechamiento mixto. Esto implicaba que podían realizarse usos agrícola-ganaderos implementando planes de gestión sustentables que acataran las leyes provinciales.

Sin embargo, los controles resultan muy deficientes y Elba afirma que “la quema está avanzando en un sitio que ya está declarado área protegida bajo sin ninguna regulación”. Las consecuencias de los incendios generan impactos directos e indirectos tanto en la población de las islas y de las ciudades ribereñas como en los ecosistemas del Delta.

¿Por qué debemos cuidar los humedales?

Los humedales por definición son zonas de tierra muy dinámicas, cuya superficie se inunda de manera permanente o intermitente. En nuestro país cubren aproximadamente el 20% del territorio. Son ecosistemas sumamente valiosos en muchos aspectos:

  • Son fuente de agua, tan imprescindible para la vida en la tierra
  • Son grandes purificadores de agua porque retienen contaminantes de todo tipo
  • Son reguladores de la inundación, funcionan como grandes esponjas
  • Pero también son importantes cuando hay sequía porque retienen humedad
  • Poseen una gran biodiversidad de especies, algunas dependen exclusivamente de ellos
  • Sitios de reproducción de peces, fundamental para las pesquerías
  • Son grandes reservorios de carbono: responsables de la absorción del 20% de estos gases de efecto invernadero pese a ocupar el 5% de la cobertura vegetal.

Leyes más que necesarias

“La ley de humedales permitiría ordenar el territorio e identificar claramente cuáles zonas no son aptas para su uso por su alto valor de conservación y cuales podrían convivir con un aprovechamiento regulado. Cada provincia estaría encargada de elaborar sus propios mapas”. Elba comenta que existieron dos proyectos que tuvieron media sanción en el 2013 y en el 2016 pero nunca superaron la Cámara de Diputados. “Con una Ley de humedales, se verían beneficiados los productores ya que seguirían persistiendo los servicios ecosistémicos que ayudan a mantener la producción en el largo plazo”. De todas maneras, son muchos los que aún se resisten a su sanción: principalmente las provincias de Corrientes, Entre Ríos y muchos productores.

Construyendo un Plan colaborativo

Protestas en el puente Rosario-Victoria. Foto: El Litoral

Luego de los incendios masivos del 2008 hubo un aprendizaje e incrementó la participación civil en la protección de los humedales”. Elba resalta la elaboración conjunta del Plan Estratégico para la Conservación y Aprovechamiento Sostenible del Delta del Paraná (PIECAS). “Es un Plan muy valioso, inédito, que detalla los lineamientos que deberían llevarse a cabo. El trabajo ya está hecho, se publicó en 2014. Lo que hay que hacer es poner en marcha el plan de manejo.”

La visibilización del problema es una instancia que no puede desaprovecharse: “Es una oportunidad para volver a discutir la ley con un congreso renovado. Necesitamos moratoria de actividades: que no se permitan obras hidráulicas, inmobiliarias, económicas mientras se dé el proceso. Se debe parar todo hasta que se termine de discutir y debe darse un tiempo razonable, requiere todo un inventario y un mapeo. Esta es la oportunidad de volver a imponer la ley.”