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Día Mundial del Medio Ambiente: es la hora de escuchar el mensaje de la naturaleza

Picaflor Cometa Foto: Diego Carau

Hoy es el Día Mundial del Medio Ambiente y la celebración es virtual. Como todos los años la ONU fijó un tema para la conmemoración y esta vez es la biodiversidad con el lema ‘Por la Naturaleza’.

Se entiende por biodiversidad la amplia variedad de plantas, animales y microorganismos existentes, pero también incluye las diferencias genéticas dentro de cada especie y la variedad de ecosistemas que albergan múltiples interacciones entre sus miembros y su entorno. Los peces proporcionan el 20% de las proteínas animales a unos 3 000 millones de personas. Más del 80% de la dieta humana está compuesta por las plantas. Aproximadamente, el 80% de las personas que viven en las zonas rurales de los países en desarrollo, dependen de medicamentos tradicionales basados en plantas para la atención básica de la salud.

Pero la pérdida de esta diversidad amenaza todos estos ámbitos, incluida nuestra salud. En los últimos 50 años la población humana se  duplicó, el tamaño de la economía mundial se multiplicó por cuatro y el comercio aumentó diez veces. Eso hace que se necesiten los recursos de 1.6 planetas Tierra para satisfacer la demanda de los humanos cada año. Eventos recientes, como los incendios forestales en Brasil, California y Australia y ahora la pandemia del COVID_19 demuestran que la relación entre los humanos y las redes de la vida es muy estrecha. Y aunque las plantas marinas producen más de la mitad del oxígeno de la atmósfera, y un árbol es capaz de absorber 22 kilos de dióxido de carbono y liberando oxígeno a cambio la humanidad aún no considera que los servicios ecosistémicos son valiosos y fundamentales para la supervivencia global.

La aparición de la COVID-19 puso en evidencia que cuando destruimos la biodiversidad destruimos el sistema que sustenta la vida humana ya que cuanto más biodiverso es un ecosistema, más difícil es que un patógeno se propague y tiene que ver con la degradación de los ecosistemas naturales y la pérdida de biodiversidad.  Alrededor del 75% de todas las enfermedades infecciosas emergentes en humanos son zoonóticas, lo que significa que se transmiten de animales a personas. La gripe H1N1 -gripe porcina, el MERS -Síndrome Respiratorio de Oriente Medio son algunos ejemplos. No es la primera vez que ocurre y los especialistas anticipan que si se sigue en este rumbo no será la última. La deforestación, la invasión de hábitats de vida silvestre, la agricultura intensiva y la aceleración del cambio climático alteraron el delicado equilibrio de la naturaleza.

Por eso es un buen momento  para reflexionar sobre qué costumbres teníamos y cuáles podríamos cambiar cuando volvamos a la rutina a partir de esta experiencia. Para la ONU «El Día Mundial del Medio Ambiente busca  impulsar a las personas a pensar en la forma en la que consumen; a las empresas, a desarrollar modelos más ecológicos; a los agricultores y fabricantes, a producir de forma más sostenible; a los gobiernos, a salvaguardar los espacios silvestres; a los educadores, a inspirar a los estudiantes a vivir en armonía con la Tierra; y a los jóvenes, a que se conviertan en audaces guardianes de un futuro verde. Requiere de todos nosotros»

Estamos frente a una oportunidad de reinventar nuestra relación con la naturaleza y reconstruir un sistema mundial más amigable con el medio ambiente. Es probable que las oportunidades lleguen en la forma de una atención mucho mayor a ese tipo de problemas. La naturaleza nos está enviando un mensaje, es la hora de escucharlo.