Bienestar

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Educación ambiental diferencial: El Arte del submarinismo ecológico y sostenible

Por Martín Carrevedo.

No muchas veces las actividades que realiza el ser humano en su interacción con el ambiente natural van de la mano de la responsabilidad y el cuidado de las especies y su hábitat natural. En esta nota conoceremos a un instructor de buceo que tiene una visión conservacionista sobre su trabajo y lo que puede aportar al cuidado del planeta.

 

Juan recibiendo ayuda para               cerrar el traje.

Juan Manuel Gentiles, argentino, ha estado buceando durante los últimos 3 años en Islas Canarias, donde vive, hoy es un instructor de buceo muy reconocido entre sus pares.

 

Él nos cuenta que más que un trabajo es un momento perfecto para compartir con sus alumnos y poder mostrarles un mundo que pocos conocen: el submarino, utiliza esos momentos para explicar que el ser humano debe evitar trastornos en cualquier tipo de ambiente, su esfuerzo y energías están aplicadas para inculcar un cambio positivo en el mundo del submarinismo, a través del buceo y del entrenamiento ecológico y sostenible.

 

 

 

 

 

 

¿Cuál es su nombre, edad, educación formal y título alcanzado?

Juan Manuel Gentiles, 27 años. Me recibí de guardaparque en Argentina. Ejercí algunos años esa linda profesión en el Parque Natural Municipal Ribera Norte, San Isidro, Buenos Aires. También estuve trabajando algunos meses en el Parque Nacional San Rafael, Itapúa, Paraguay. Hoy en día me dedico al buceo, trabajo de instructor en Fuerteventura, Islas Canarias, España.

¿Tienen hijos, pareja, cómo está compuesta la familia?

Estoy en pareja hace 3 años, no tenemos hijos. Hace poco adoptamos un perrito hermoso.

 

                                           Chucho o raya negra.

¿Cómo sería un día laboral en la vida de Juan Gentiles? ¿Cómo es combinado con la familia y que balance logra entre distintos ejes de la vida?

Es un trabajo muy relajado, más allá de las responsabilidades de trabajar 9 horas al día con gente bajo el agua. El clima laboral es lo que lo hace tan lindo, la mayoría de los clientes vienen en modo “vacaciones/ buena onda”, van al centro de buceo a pasarla bien, lo que es un punto a favor a la hora de tratar gente. Físicamente es muy agotador, llegas a casa exhausto, pero al vivir en una zona costera, si todavía queda sol, dan ganas de pegarse una vuelta por la playa o acantilados. Una vez en la casa suelo merendar algo rápido y si las condiciones acompañan trato de ir a surfear. Obviamente se extrañan la familia y amigos que quedaron en Argentina, pero hoy en día no puedo vivir lejos del mar, me atrapó.

 

 

 

¿Cómo te metiste en el buceo?

Ya estando en Paraguay tenía ganas de meterme en el mundo del buceo, por curiosidad más que nada, en mi cabeza lo imaginaba como fascinante y misterioso. Pero donde averiguaba me resultaba caro, y te llevaban a bucear a ríos o canteras. Por lo que opte postergarlo para cuando se presenten mejores condiciones. Luego decidí volar a Europa para encontrar otras experiencias y nuevas metas, viviendo ya en la isla un amigo mío comienza a trabajar en un centro de buceo. Con mi novia Danila comenzamos el curso de Open Water y me gustó mucho, tenía ganas de seguir buceando, pero nos resultaba un poco caro para nuestros sueldos de ese momento. Después de unos meses mi amigo me contactó con sus jefes y me aceptaron. Empecé como pasante, ellos me daban los cursos a cambio de trabajo. Al principio me costó, estuve muy nervioso mis primeros 40/50 buceos. Llegué a pensar en dejarlo, sentía que iba a ser mucha responsabilidad trabajar con gente bajo el agua, cuando incluso yo no me sentía cómodo después de tantas inmersiones. Hoy día sigo pensando que tengo una responsabilidad enorme, eso obviamente es estresante a la hora de trabajar, pero llega un momento que te sentís muy cómodo bajo el agua, se torna natural. 

 

                                  Momento de distensión.

¿Qué sentiste en tu primera experiencia de buceo?

Lo disfrute muchísimo y al mismo tiempo la pasé mal, estaba muy nervioso, sentía que me faltaba el aire, que no podía dominar mi cuerpo bajo el agua y cada 2 minutos chequeaba mi aire.

 

 

 

 

¿Cuándo te diste cuenta de que el buceo era tu vida? ¿Lo es?

No, no es mi vida, es una parte de mi vida, me gusta, creo que es un trabajo hermoso. Incluso en mis clases trato de inculcarle a las personas el chip de lo ambiental. Que estamos bajo el agua para observar, no para molestar, tocar o llevarnos cosas.

¿Cuál fue la experiencia más memorable que has tenido desde entonces?

Tuve varias, bucear con un cliente de 86 años, certificar un alumno de 74, bucear con nenes de 8 años, pero no puedo dejar de mencionar que disfruto muchísimo el bucear de noche con amigos.

 

¿Qué te inspira a seguir enseñando?

                              Juan encabezando el grupo en la clase.

El mensaje ambiental. Estoy cansado de las personas que se sumergen en  agua y molestan a los animales para obtener la mejor foto, los que sacan caracoles o cosas del mar. Lo mismo que vemos en una reserva con el público que las visita y que altera a los animales, a veces lo hacen inconscientemente, lo mismo ocurre bajo el agua. Pero bueno, es parte del trabajo tanto del instructor de buceo como el de guardaparque, la concientización o educación ambiental con las personas.

¿Cuál es tu relación con el agua?

Es mi motor, saber que me levanto y el mar me espera. Desayunar, almorzar y tener el mar frente a mí, es algo que realmente me encanta. También relaja en demasía poder verlo, sumergirme, bucear, agarrar alguna ola, toda actividad que hago en el mar me relaja sobremanera, tanto física como mentalmente. Quizás termino el día muy cansado pero tanto la cabeza como el alma quedan extasiadas por completo, luego tengo ganas de descansar para levantarme al día siguiente y meterme al agua otra vez.

 

¿Es cierto que te especializas en el buceo con montaje lateral donde a los buceadores les da la opción de respetar mejor el entorno natural en el que se encuentran?

                                                           Anémona.

 

No, no lo practique nunca, al menos por ahora. Igualmente soy consciente y cuidadoso a la hora de bucear. Se complica un poco más cuando se enseña, sobre todo si estás con alumnos que le cuesta o son principiantes. Pero bueno, somos seres humanos, lamentablemente contaminamos todo el tiempo, sobre todo con el estilo de vida que llevamos pero con educación ambiental tanto en tierra como debajo del agua podemos a reducir el impacto que generamos. Tocar un poco el fondo marino no es tan grave comparado con la contaminación por plásticos hecha por el ser humano, que es una de las más grandes amenazas pues es el factor más importante en la degradación de los océanos y los efectos que producen en el ambiente perduraran en el tiempo.

 

 

 

 

 

                                    Langosta.

Entonces, ¿cuánto impacto crees que el buceo debería tener en el medio ambiente?

Lo mínimo, creo que es trabajo de cada instructor enseñar con el ejemplo y no molestar a los seres vivos. Cuando vemos un buceador que está tocando o molestando algún animal decirle bajo el agua (con señas) que no lo haga y cuando vuelve a la superficie explicarle el por qué. A veces me siento un poco pesado pero es preferible eso a la omisión de lo que uno piensa y siente por la conservación del medio ambiente. El buceo lamentablemente es una actividad que impacta, como el que va a visitar un parque nacional o el que vive en un parque. Todos los que usamos auto, celular, consumimos cosas de plástico, vivimos contaminando, no lo podemos evitar, pero hay que tratar de reducir el impacto al mínimo posible.

 

 

                                                           Mero.

¿De qué manera mantener un estilo de vida equilibrado y saludable ayuda a tu buceo?

En todo, es un deporte, si estás mal físicamente te va a costar mucho mas, te cansas más rápido, es como cualquier deporte. Mejor estás, mejor rendís.

 

 

 

 

 

 

 

¿Y finalmente qué hay que hacer para que meterse bajo el agua sea una experiencia más segura y saludable para el que bucea y el medio ambiente circundante?

Saber que estamos de visita. Por ahora es un medio que no logramos comprender del todo, eso es bueno para la naturaleza y ojala siga así, ojalá sigamos yendo de visita unas horas por día nada más. Porque donde podamos estar más tiempo, más lo afectaremos, al menos hoy en día, con el tiempo la consciencia de las personas puede mejorar sin  lugar a dudas. El problema en mi opinión, es que siempre nos justificamos  diciendo cosas como “bueno, lo hago una sola vez”, “hay cosas peores”, “al menos yo no hago eso”, “lo otro impacta mas” y miles de frases trilladas conocidas por todos. Tiene que haber un cambio de vida radical y volver para atrás en muchos aspectos, perder muchísimas comodidades si queremos generar impacto cero. Creo que eso es difícil que pase, lo que nos queda es, por citar un ejemplo, si vemos basura, levantarla del piso, si vemos a alguien que está haciendo algo indebido, decírselo, explicárselo de la mejor manera, así puede entender lo importante de su aporte al cuidado y preservación de todo el medio ambiente, no solo el marino.

 

 

Foto de portada: Choco o Sepia.