Cambio climático

Cambio climático

Un respiro para el Paraná

Por Angeles Rempel
La cuenca del río Paraná viene atravesando la sequía más grave de los últimos 50 años. Para alivianar sus efectos fueron abiertas las compuertas de la presa Itaipú trayendo un alivio momentáneo.

Desde el mes de febrero el nivel del agua del río Paraná comenzó un marcado descenso producto de la agravante falta de lluvias en toda la región. Así fue como en el Puerto de Rosario se rompió la barrera de los 1,5 metros alcanzada en el año 2019. Desde el mes de abril en la capital santafesina el río oscila por debajo del metro y las consecuencias socioambientales se agravan.

Fuente: gráfico realizado por El Litoral con datos del Centro de Informaciones Meteorológicas – FICH – UNL

Desde el mes de marzo la cancillería argentina viene realizando múltiples pedidos a los países vecinos para que abran las compuertas de aquellas represas hidroeléctricas situadas aguas arriba en la cuenca. El día 18 de mayo la mega represa Itaipú, situada a pocos kilómetros de la ciudad de Puerto Iguazú, abrió sus compuertas estipulando un vertido inicial de 12 días de duración. La medida fue tomada de forma consensuada por las cancillerías paraguaya, argentina y brasilera y aprobada por el Consejo Administrativo de la Entidad Itaipú.

La operación no representará un riesgo para la producción de energía de la central hidroeléctrica dado que fue planificada en conjunto con la apertura de otras centrales ubicadas aguas arriba que aportaron sus caudales. Además, se contempló una disminución en la demanda de energía producto del cese de múltiples actividades dada la emergencia sanitaria.

En el mapa pueden visualizarse las centrales hidroeléctricas de más de 100 MW situadas sobre el el río Paraná y sus afluentes

Sin embargo, los efectos de la medida tardarán en llegar a las provincias del sur de la cuenca. El 21 de marzo en el puerto de Santa Fe se registró el nivel de agua más bajo de los últimos 50 años llegando a marcar 48 cm. Al día siguiente el Instituto Nacional del Agua (INA) difundió sus proyecciones alentadoras indicando que para el 2 de Junio el nivel podría alcanzar 1,2 metros. El INA explica que “la programada descarga adicional desde Itaipú sigue su evolución”. En ese sentido, aclara que esta medida “favorecerá temporariamente la navegación en el río Paraná”. Sin embargo, se afirma que “la futura evolución de los niveles en este tramo del río dependerá fuertemente de la distribución espacial y montos de las lluvias. La tendencia climática sigue siendo desfavorable”.

Frente a un panorama de sequía prolongada el Dr. Juan José Neiff, investigador del Centro de Ecología Aplicada del Litoral (CONICET-UNNE), declaró en el portal Unne Medios: “debería formarse un Comité de Crisis para pensar en asegurar la provisión de agua para distintos usos y en restricciones para aquellos usos no esenciales del agua. Restricciones para el vertido de aguas domésticas sin tratar, búsqueda de fuentes alternativas (subterráneas o armado de sistemas colectores de lluvias, donde sea posible), y prever sistemas alternativos de transporte de combustibles al NEA y de otros productos esenciales. Además, mantener la prohibición total y efectiva de la pesca en toda la cuenca, excepto para la subsistencia de los isleños, prohibir las quemas en la planicie inundable del Paraná, y gestionar formas de mejorar la navegación, incluyendo el dragado de emergencia en pasos críticos en caso posible.”

La situación actual nos lleva a pensar lo necesario que puede resultar la creación de políticas que contemplen y mitiguen los cambios climáticos para preservar el bienestar del ecosistema y la humanidad.

Fuentes consultadas:

  • El Litoral: «El Río Paraná repuntó unos centímetros y podría crecer algunos más»
  • La Nación: «Itaipú abre sus compuertas del embalse para propiciar tránsito fluvial»
  • Unne Medios: «Los períodos de bajante del río también generan impactos en los ecosistemas»