Areas protegidas

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Cómo es la vida de los guardaparques del PN Bosques Petrificados en Santa Cruz

Por Martín Carrevedo

Muchas veces el rol del Guardaparque en un área protegida es desconocido por el común de las personas. En esta entrevista a dos guardaparques nacionales conoceremos su mundo y la responsabilidad de un trabajo muy importante.

El Parque Nacional Bosques Petrificados está ubicado en Jaramillo, provincia de Santa Cruz. Tiene una superficie de 63.543 hectáreas que conservan parte de la ecorregión de la estepa patagónica. Además, a este predio se suman unas 15.000 del  Monumento Natural Bosques Petrificados lo que totaliza unas 78.543 hectáreas.

                                Restos de araucarias petrificadas en la meseta Patagónica

Hace unos 150 millones de años, durante el Período Jurásico Medio Superior, el área que ocupa este Monumento Natural presentaba un clima estable de gran humedad y se desarrollaban densos bosques con árboles de porte gigantesco, entre los que se destacaban antiguos parientes de los pehuenes o araucarias.

En este lugar, que hoy es inhóspito para muchas especies, se desarrolló un gran y exuberante bosque de araucarias ancestrales (Araucaria miriabilis) junto con especies de pinos, helechos, cicas y benetitales semejantes a palmeras (hoy extintas). Hace 150 millones de años el paisaje era muy diferente al actual. La Cordillera de los Andes no existía y en su lugar se extendía el mar.

 

Con las erupciones volcánicas, en los inicios del Cretácico, y el inicio del levantamiento de la Cordillera, el territorio patagónico fue sepultado con cenizas y lavas y los bosques se petrificaron. La petrificación o mineralización es un fenómeno por el cual un cuerpo orgánico enterrado entre capas geológicas pierde por putrefacción y descomposición la materia orgánica, y sus espacios espacios vacíos son rellenados por sustancias minerales disueltas aportadas por las aguas que impregnan el terreno. Hoy esto restos de troncos de hasta tres metros de diámetro y más de treinta de largo son testimonio ineludible de ese pasado lejano.

El Monumento Natural Bosques Petrificados fue creado como área protegida en 1954 para incorporar al sistema de áreas protegidas nacionales el notable banco de flora fósil de 10.000 hectáreas de superficie. Sin embargo, la magnitud e importancia del yacimiento, reconocida por especialistas nacionales y extranjeros llevó a que se adose más territorio proveniente de estancias vecinas. Finalmente el 27 de diciembre de 2012 se promulgue la Ley 26.825 mediante la cual se creó el Parque Nacional Bosques Petrificados de Jaramillo.

Emplazado en la vasta estepa, permite ver un tipo de fauna y flora que no se encuentra en otras partes del país y que está adaptada a un clima frío, árido y ventoso con una amplitud térmica que varía entre los 19°C en verano (con máximas de hasta 40°C) y 7°C en invierno (con mínimas de -15° C), unos 200 mm anuales de lluvia, concentrados en la época invernal; nevadas de consideración en los meses más fríos; vientos predominantes del  Oeste con ráfagas superiores a los 140 km/h. La temporada ideal para visitarlo es primavera y verano.

El Parque Nacional brinda la posibilidad de hacer senderismo. Una buena opción  es el sendero paleontológico y otra, un poco más alejada es una visita al Cerro Madre e Hija (a pocos kilómetros, por RP 49).

Federico Piasentini tiene 27 años es técnico en uso, manejo y control de los recursos naturales del Instituto Perito Moreno y Guardaparque Nacional, del  Centro de Formación y Capacitación en Áreas Protegidas. Samanta Subires tiene 26 y la misma formación. Son pareja y  Guardaparques asistentes del PN Bosques Petrificados. En esta entrevista cuentan cómo viven su tarea diaria en un sitio tan alejado y cuál es el rol fundamental de los agentes de conservación de nuestro patrimonio natural

Samanta y Federico realizando una medición de huella encontrada en el Parque.
      Samanta y Federico realizando una medición de huella animal encontrada.

¿Cómo es un día de trabajo en el Parque y cómo hacen para conciliar la vida de pareja y la laboral ?

El día comienza con el izado de la Bandera Nacional, seguido se realiza el QSO (novedades) con el Intendente del Parque y luego se continúa con tareas programadas el día anterior, como monitoreo de EVVES (Especies de Vertebrados de Valor Especial), la  actualización de fichas de los sitios culturales, mantenimiento de senderos y caminos vehiculares internos, conservación de las seccionales, tareas de cartelería y atención al público ( debido al COVID 19, el área actualmente está cerrada al público).

Y respecto de la vida familiar, como somos matrimonio, tomamos los francos juntos y  nos repartimos las tareas cotidianas. Por otro lado, muchas veces esta profesión es más vocación de servicio ya que es difícil separar horas de trabajo y horas de actividades en la casa.

 

Los Guardaparques son empleados del estado nacional dependientes de la Administración de Parques Nacionales y para ejercer deben recibir la capacitación que se dicta en el Centro de Formación  de la Administración de Parques Nacionales que tiene la duración de un año y para la cual hay que atravesar un proceso de selección que tiene como requisito excluyente contar con una tecnicatura de guardaparque previa. Allí se capacitan en normativas  reglamentarias y administrativas, primeros auxilios, manejo de armas de fuego, patrimonio cultural

Antes de recalar en Bosques Petrificados Federico y Samanta recorrieron muchos lugares de nuestro país  sumando experiencias en refugios de vida silvestre y reservas y hoy viven y trabajan en el PN santacruceño. «No lo tomo como si fuera un trabajo, es el estilo de vida que siempre quise», dice Samanta y señala que sería ideal poder sumar «mayor conectividad con otros parques que se encuentren en la Argentina, para poder intercambiar ideas, proyectos, entre otras cosas».

¿Qué dificultades tuvieron que superar para acceder a la escuela de formación de Guardaparques?

Puma comiendo guanaco. Foto Damián Garime.

Samanta: Aprender a nadar para lograr un tiempo para un ingreso, ya que no sabía. Por otro lado, también alejarse de la familia y amigos, cuesta pero hoy gracias a la tecnología uno se siente más cerca.

Federico: Personalmente la mayor dificultad fue alejarme de familiares, amigos y no poder estar en momentos difíciles.

¿Qué es lo que más les gusta del trabajo?

Samanta: Todos los días te pone a prueba la naturaleza, uno no deja de aprender a diario.

Federico: Lo que más me gusta son esos momentos increíbles que te regala la naturaleza.

 

La tarea de un guardaparque  es variada, no siempre tocan sitios paradisíacos para trabajar como los parques de la Patagonia y a veces las condiciones climáticas, geográficas y de infraestructura no son las ideales, sin embargo el amor por la profesión que los integrantes de este cuerpo exhiben orgullosamente, es poco frecuente. Cumplen un rol clave velando por estos maravillosos espacios  naturales y culturales que son patrimonio de todos.

Para más información visitá:

https://www.argentina.gob.ar/parquesnacionales