Biodiversidad

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Proyecto Macá Tobiano: conservación en la Patagonia austral

Por Angeles Rempel

El Proyecto Macá Tobiano (PMT) es un proyecto de conservación biológica contemplado dentro del Programa Patagonia de la ONG Aves Argentinas cofundado con la ONG Ambiente Sur. Técnicos y voluntarios trabajan incansablemente en las mesetas de altura santacruceñas para preservar el hábitat de una pequeña especie sumamente amenazada: el Macá tobiano. Conocé la importancia de su labor en una de las áreas naturales menos protegidas del país y cómo se adaptan a los tiempos de pandemia.

El Macá tobiano es una especie de ave zambullidora endémica de la provincia de Santa Cruz. Durante los meses cálidos habita en los lagos y lagunas de las mesetas de altura de la provincia. En invierno migra hacia la costa atlántica a los estuarios de los ríos Coyle, Gallegos y Chico-Santa Cruz. La especie fue descubierta en 1974 por Mauricio Rumboll, pero hoy, 46 años después, se estima que persiste tan sólo el 20% de la población existente.

Leandro Sosa trabajando en el trampeo del visón americano.

Leandro Sosa es guardaparque y  trabaja como Técnico y Guardián de Colonia en el PMT hace dos temporadas. Comenzó como voluntario y se enamoró del proyecto. En la siguiente entrevista nos explica cuáles son las principales amenazas del Macá tobiano, qué otros trabajos incluye el Programa Patagonia y qué implica trabajar en una zona tan maravillosa y agreste.

 “Las mayores amenazas que atraviesa el macá tobiano hoy en día son tres: una es el visón americano, una especie exótica invasora que fue introducida hace muchísimos años por la industria peletera y que hoy está causando estragos a nivel conservación principalmente al maca tobiano por ser una especie en peligro crítico de extinción, pero también a otras especies como el pato de los torrentes, el pato de anteojos, cauquén real, cauquén colorado. En segundo lugar la gaviota cocinera una especie silvestre que tiene una superpoblación debido al amplio alimento que hay en las ciudades por la basura. Sale muy beneficiada al ser gran oportunista a nivel hábitat. Y por último tenemos a la trucha arcoíris, una especie invasora introducida hace muchísimos años por la pesca. Esta compite por el alimento con el macá tobiano y altera la composición del agua que afecta al crecimiento de la vinagrilla, planta acuática que utilizan los macaes para construir sus nidos.” comenta Sosa.

Estas especies -introducidas con fines económicos o con densidades poblacionales alteradas producto de las malas gestiones en los residuos- depredan, compiten y destruyen el hábitat del tobiano. A esta grave situación se le adicionan los efectos del cambio climático: inviernos con menores nevadas secan lagunas enteras fundamentales para que el macá nidifique y pueda reproducirse.

Visón americano, especie exótica introducida por la industria peletera

Leandro explica que se realizan múltiples trabajos para proteger a la especie de estas situaciones adversas. Por un lado, el control de visón americano se realiza a través de un programa de trampeo estratégicamente planificado. Se colocan balsas-trampa sobre los principales ríos por donde se desplaza el visón. Las trampas son chequeadas semanalmente y fueron construidas de forma específica para evitar capturas accidentales de otros animales.  A estos esfuerzos se le suma el programa de búsqueda de visón americano en el cual se logra identificar con precisión una madriguera activa detectando al individuo. En él juega un rol clave Hobbes, perro de búsqueda del proyecto.

Los Guardianes de Colonia protagonizan el control y cuidado directo del Macá tobiano. Una vez que se identifica una laguna con varios individuos formando una colonia se establece un campamento contiguo donde los guardianes y voluntarios protegen a la especie de visones y gaviotas. El monitoreo y registro de datos son información valiosísima para continuar aprendiendo sobre la especie. Muchas veces los campamentos duran semanas y sin señal de teléfonos ni internet la radio puede convertirse en una gran aliada para compartir las horas. La reconexión con la naturaleza es inevitable en una hermosa experiencia alejada de celulares y redes sociales.

“Hace ya unos años, también se lleva a cabo el programa de recría del maca plateado y el maca tobiano que trabaja activamente en redoblar esfuerzos de cría de las especies. A su vez, se lleva a cabo una gran investigación limnológica sobre las lagunas donde habita el macá tobiano para conocer las características del hábitat y provisión de alimentos y una investigación del Macá plateado en relación a la conservación del macá tobiano” comenta Sosa.

Campamento de Guardianes de colonia en la Meseta del Lago Buenos Aires

Gracias a los esfuerzos de conservación de las ONGs Ambiente Sur y Aves Argentinas las cuales han dado creación a este proyecto hace diez años, la tasa de redución de individuos de la especie ha bajado. Sin embargo, Leandro comenta “en cuanto a estas últimas temporadas el año anterior hubo 750 individuos y este año hemos contabilizado 700 individuos adultos. Hay un porcentaje que se nos pierde. Además lamentablemente estos años no hemos detectado pichones.” 

El programa Patagonia

Como se mencionó, el PMT se encuentra dentro del Programa Patagonia, el cual trabaja con muchas otras especies en la región. En la estación biológica Juan Mazar Barnett ubicada al pie de la meseta del lago Buenos Aires se realizan censos de guanacos, choiques y caballos asilvestrados para detectar los impactos de estos grandes herbívoros. También se realizan investigaciones sobre chinchillón anaranjado, cauquenes y piche patagónico. Pero descendiendo por la ruta nacional 40 en la localidad de Chaltén se lleva a cabo otro programa de control de visón americano junto a Parques Nacionales, la Secretaría de Ambiente de la Provincia de Santa Cruz, la Municipalidad de Chaltén y el Consejo Agrario. La integración de distintos actores y la colaboración de vecinos y productores en el control de trampas caracterizan a este ambicioso proyecto como uno sumamente participativo. La educación ambiental no queda exenta llevándose a cabo talleres y charlas en distintos centros educativos de la provincia.

La conservación en tiempos de pandemia

El estado del tiempo nunca fue una gran limitante para los técnicos del proyecto: llueva, nieve o haya un sol radiante ellos salen al campo a realizar sus tareas de conservación con suma dedicación. Sin embargo, este año la pandemia trajo consigo algo inédito y puso un freno a un trabajo que no llevaba descanso: “A nosotros nos afectó la pandemia ya que no nos podemos mover. Como sabemos todos, tenemos que quedarnos en casa. Estamos trabajando activamente en el mantenimiento de la estación biológica Juan Mazar Barnet, pero no pudimos realizar censos en otras mesetas, ni revisar el programa de control en los ríos, ni salir a la ruta. Incluso algunos voluntarios que ya deberían haber partido, que de paso agradezco porque están siempre dándonos una mano, siguen aquí porque no podemos salir a la ruta ni pueden regresar a sus casas. Ahora estamos con mucho trabajo tramitando permisos y hablando con las embajadas para garantizar su regreso. De esa forma nos agarró la pandemia. Sólo hicimos cosas que impliquen quedarse en casa, en este caso para algunos por suerte en la estación biológica ya que la casa es grande.”

Técnicos y voluntarios compartiendo la cuarentena en la estación biológica

Leandro reflexiona respecto a lo que implica trabajar y vivir en pos de la conservación. Orgulloso de poder integrar parte de este equipo comenta: “El PMT es una forma de vida, te da una forma de vida”.

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