Areas protegidas

Areas protegidas

Conocé nuestro primer Parque Nacional

Por Martín Carrevedo

El majestuoso Parque Nacional Nahuel Huapi en la Patagonia argentina protege el bosque andino patagónico y un sector de estepa. Con magníficos lugares que quitan el aliento por su belleza, es uno de los sitios más visitados de nuestro país. En esta nota te contamos sus caracteríasticas. Conocelo

El Parque Nacional Nahuel Huapi se ubica en el noroeste de la Patagonia, en un sector precordillerano de las provincias de Neuquén y Río Negro, en el extremo oeste del brazo Blest del lago Nahuel Huapi, lindando con las conocidas ciudades de San Carlos de Bariloche y Villa La Angostura.

El 6 de noviembre 1903 el Perito Francisco Pascasio Moreno concretó una generosa donación de tierras al estado Nacional que dieron originen el área protegida. Espor eso que se celebra en esa fecha el día de los Parques Nacionales. En 1922  fue convertido en Parque Nacional del Sud y finalmente en 1934  se sancionó la ley que terminó constituyendo el núcleo sobre el cual se creó el Parque Nacional Nahuel Huapi incorporándole un territorio mayor. Para esos años Argentina era el tercer país de América en tener un parque nacional.

Las 705.000 hectáreas que abarca representan una muestra amplia de la importancia ecológica y paisajística de la región andino norpatagónica y de estepa. Dentro del parque se encuentran dos villas, Mascardi y Traful que, junto con parajes rurales como Cuyin Manzano dan como resultado un lugar de encuentro de pobladores, comunidades, vecinos , instituciones, organizaciones y turistas.

Dadas las diferencias de relieve se generan ambientes variados como el Altoandino, por encima de los 1600m de altura, con relieves escarpados, clima frío, 3000 mm de precipitaciones anuales y vegetación arbustiva y herbácea. Su fauna se destaca por el majestuoso cóndor andino.

Águila Mora

El bosque húmedo se desarrolla por debajo de los 1600m de altura y equivale el 60 % de la superficie del parque: abundan los lagos, mayores precipitaciones a los 3000 mm anuales y especies arbóreas del género Nothofagus como la caña coligüe y el maqui. Aquí vive la rara rana del Chalhuaco  y el cérvido más pequeño: el pudú.

En el bosque de transición, una franja de 15 a 20 km de ancho – que se encuentra entre el bosque húmedo y la estepa – encontramos un clima templado adecuado para el crecimiento del ciprés, el ñire y el maitén. Su fauna es muy variada, principalmente las aves como el pato de los torrentes o el escurridizo chucao, el esquivo y hermoso huemul o la graciosa nutria huillín.

Por último, la superficie menor del parque, la estepa, ubicada al Este desde los 700 a 1200m de altura. Allí el clima es templado, las precipitaciones son menores que en los ambientes anteriores y brindan buenas condiciones para el crecimiento de las hierbas y arbustos como el coirón típico de Patagonia. En áreas más abiertas como estas sobrevuela la bella águila mora y se esconde el colonial tuco-tuco.

 

Está en nuestras manos identificarnos con estos lugares para protegerlos, y comprender las relaciones que nos unen con la naturaleza  y que posibilitan la vida por medio de la conservación de los mismos.