Biodiversidad

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Por qué la pandemia tiene relación con la destrucción de la naturaleza

La pandemia que provocó la expansión global del COVID_19 tiene relación directa con los mercados de vida silvestre, el cambio climático y la destrucción de los ecosistemas. Es responsabilidad de todos cambiarlo, si no queremos que se repita

La pandemia que provocó la expansión global del COVID_19 tiene relación directa con los mercados de vida silvestre, el cambio climático y la destrucción de los ecosistemas. Te compartimos acá una nota super clara de la Fundacion Rewilding Argentina en la que se analiza por qué la transmisión de este tipo de enfermedades puede repetirse en la medida en que no protejamos la biodiversidad.

LA NATURALEZA NOS PUSO EN CUARENTENA

Por Fundación Rewilding Argentina

 

Los ecosistemas naturales nos proveen de servicios ambientales como la mitigación del cambio climático, el secuestro del carbono causante del efecto invernadero, la provisión de agua y aire de calidad y el ciclado de los nutrientes, entre muchos otros. También la reducción de la transmisión de enfermedades es un servicio ecosistémico. Pero los ecosistemas degradados dejan de prestar esos servicios o lo hacen de manera menos eficiente.

Estudios científicos han demostrado que la aparición de epidemias y pandemias como el SIDA, SARS y Ébola, entre muchas otras, está directamente relacionada con la destrucción de los ecosistemas naturales y la pérdida de biodiversidad.

En áreas recién deforestadas del Amazonas la incidencia de la malaria aumenta un 50% ya que la pérdida de selva crea las condiciones de luz y agua necesarias para la proliferación de mosquitos que transmiten esta enfermedad.

En Estados Unidos, la desaparición de depredadores ha hecho aumentar la abundancia de algunos roedores silvestres y, por lo tanto, la prevalencia de la enfermedad de Lyme, ya que estos ratones actúan de reservorio de la bacteria que la provoca. Esta enfermedad se transmite a través de garrapatas que succionan sangre del roedor y luego del hombre, afectando a unas 300 mil personas por año solo en este país. La desaparición de los zorros rojos es señalada como la principal causa de la abundancia de los roedores y el aumento de la incidencia del Lyme.

Algo similar sucede con el síndrome pulmonar causado por hantavirus, presente en Argentina y recurrente en varios sectores de Patagonia. En los Estados Unidos se encontró que la prevalencia de este virus en los roedores que los transmiten aumentaba hasta 7 veces cuando la diversidad de pequeños mamíferos declinaba.

Hoy, la aparición y rápida expansión del coronavirus nos ha puesto en cuarentena. Y su aparición también tiene que ver con la degradación de ecosistemas naturales y pérdida de biodiversidad. Este período de aislamiento debe ayudarnos, a todas las personas, a reflexionar acerca de la importancia de habitar un ecosistema sano, de recuperar sus especies y sus relaciones ecológicas, y de promover economías locales que reduzcan el riesgo del brote de nuevas pandemias en el futuro.

Todos podemos contribuir a la restauración de la naturaleza y a la recuperación de los ecosistemas, cuidando y conociendo las maravillosas áreas protegidas de Argentina, respetando y conviviendo con la imponente fauna silvestre y apoyando el desarrollo de economías locales, más distributivas y con un menor impacto sobre el medio ambiente.

Es responsabilidad de todos tomar medidas para salvaguardar nuestra salud y la de otros. Seamos parte de la solución.