Cambio climático

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Los jóvenes contra el cambio climático: el activismo que llegó para quedarse

Liderados por la joven sueca Greta Thunberg más de un millón y medio de jóvenes salieron este año a las calles en distintos países para reclamar a políticos y dirigentes de todo el mundo acciones urgentes contra el cambio climático. El movimiento crece y también llegó a Argentina en donde ha logrado incidir políticamente. Quiénes son y qué piden los activistas sub 30, que convocan y abren sus puertas a quien quiera sumarse.

Greta Thunberg

Greta Thumberg es una joven sueca de 16 años que se hizo conocida en los últimos tiempos por liderar el movimiento internacional de jóvenes que reclaman a los dirigentes políticos y a los gobiernos de sus países que pongan en marcha acciones urgentes para frenar  la crisis climática y ecológica. En agosto de 2018 lanzó la primera “huelga estudiantil por el clima” y todos los días, durante el horario escolar, se sentó frente al Riksdag (el parlamento sueco) para protestar por el clima. Esa huelga conocida como “Fridays for Future ”, se convirtió en un movimiento internacional de activistas, adolescentes, estudiantes y público general que fue expandiéndose por todo el mundo. La adolescente llegó con su mensaje a los principales organismos internacionales e e inspiró también a jóvenes en Argentina que en 2019 llamaron también a concentrarse frente al Congreso de la Nación para reclamar por idénticas cuestiones.

PH: Jóvenes por el Clima

El viernes 20 de septiembre millones de personas participaron en todo el mundo del Climate Strike  la huelga climática global convocada por el movimiento Fridays for Future para protestar contra el cambio climático, coincidiendo con la celebración en Nueva York de la Cumbre de la ONU. Fueron más de cinco mil eventos en 156 países de todo el planeta con los adolescentes como protagonistas y se conviertieron en las movilizaciones  más grandes de la historia sobre el tema.

En Argentina la convocatoria fue el 27 convocada por la coalición de organizaciones Alianza por el Clima que además logró en julio de este año una declaración de preocupación por la Emergencia Climática y Ecológica en el Senado de la Nación, entre otras acciones.

En 2018 el panel de científicos asesores de la ONU en materia de cambio climático, (el IPCC por sus siglas en inglé) advirtió en 2018 que la actividad humana logró elevar un grado centígrado la temperatura global promedio respecto a los niveles preindustriales y que  es probable que el calentamiento global llegue a un aumento de 1,5 grados centígrados mucho antes de lo previsto, entre 2030 y 2052, si se sigue al ritmo actual. La ONU ya avisó que se está en riesgo de incumplir el objetivo más ambicioso del Acuerdo de París que es quedar por debajo de 1,5 de aumento

Y los jóvenes saben que están hablando de una crisis climática sin precedentes a la que los dirigentes no han sabido responder con la contundencia que se requiere. “Nuestro principal objetivo es insertar el tema en la agenda pública. Que todo el mundo empiece a hablar de esto”  dice Nicole Becker una de las dirigentes de la organización local Jóvenes por el Clima.  Su reclamo está especialmente dirigido a políticos y funcionarios gubernamentales. “Los políticos se están dando cuenta que les conviene y tienen que entender que no estamos pidiendo sino exigiendo, que nos llamen para tener reuniones y entrevistas quiere decir que están empezando a entender”.

Para evitarlo se necesita una transición a una velocidad a la que todavía no se produjo en la historia de la humanidad. Electricidad, agricultura, ciudades, transporte, industria, producción de alimentos mundial,  gestión de los suelos todo deberá cambiar de paradigma hacia uno más sostenible. Hay que lograr una disminución en 2030 del 45% de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) respecto al nivel que había en 2010 y en 2050, esas emisiones tienen que ser neutras.

Hacen falta transformaciones profundas y eso reclaman hoy con mucha fuerza los jóvenes. ¿Qué hace que este sector hoy sea tal vez el que con más fuerza encarna estas demandas? Los jóvenes se ven a sí mismos de otro modo en el planeta – explica el sociólogo Javier Vázquez – salen a la calle con  nuevas consignas como feminismo o veganismo porque se trata de una nueva conciencia antropológica: ellos se entienden desde otro lugar y están reclamando patear el tablero, repensar la manera en la que enfrentamos el cambio climático y las estrategias de transición, porque las decisiones y medidas hasta ahora tomadas no alcanzan. Y los jóvenes saben que ellos van a ser los principales damnificados. El problema es tan complejo que la política tradicional parece no tener herramientas suficientes para resolverlo. Esa vacancia de la política tradicional, es ocupada en este caso por adolescentes que se han organizado de manera global y han tomado por sorpresa a la dirigencia”

Sin embargo el gran desafío que tiene este nuevo movimiento es si podrá sostenerse en el tiempo y que la agenda crezca y  evite quedar sólo en el reclamo indignado frente a la inacción de los gobiernos. La expectativa está puesta en que puedan tomar y sostener el liderazgo en la sociedad civil. Los necesitamos y en ellos hay alguna esperanza, aunque, todavía, la responsabilidad del rumbo que tomen las cosas sigue siendo de quiene ocupan los lugares de decisión clave.